MODERADOR: Escuchemos el mensaje que dirige la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Muy buenas tardes a todos, a todas.
Bienvenidos, primer ministro de Belice, excelentísimo señor John Antonio Briceño, primer ministro de Belice. Bienvenido a México.
Presidente Arévalo, excelentísimo presidente de Guatemala.
El día de hoy nos reúne un objetivo hermoso; quizá, ejemplo mundial.
Nos unimos los tres países: México, Belice y Guatemala para declarar conjuntamente el Corredor Biocultural Gran Selva Maya – Belice, Guatemala y México.
Nos dijo hace un momento en la reunión trilateral el primer ministro de Belice que este había sido un sueño, porque él fue secretario de Medio Ambiente de su país hace algunas décadas.
—¿Cuántas?—
PRIMER MINISTRO DE BELICE, JOHN ANTONIO BRICEÑO: 25 años.
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: 25 años.
Un sueño, por supuesto, también del presidente de Guatemala y un sueño común de quienes somos parte del Gobierno de México.
#Nacionales.- Estamos hablando de 0.6 millones de hectáreas en el caso de Belice; 2.7 millones de hectáreas en el caso de Guatemala; y de 2.4 millones de hectáreas en México. Esto constituye la segunda reserva natural más importante de nuestro continente, después de la Amazonia, es algo extraordinario.
Y, además, se celebra en una reunión histórica porque nunca se habían reunido los tres jefes de Estado, es la primera vez que nos reunimos los tres jefes de Estado para trabajar en pro del medio ambiente y, además, de la prosperidad compartida de nuestros pueblos.
Bienvenidos a México, a esta parte de la selva de Campeche, a unos metros de la gran ciudad de Calakmul.
A unos kilómetros de este hotel construido y administrado por la empresa Mundo Maya de la Defensa Nacional, puede recorrerse la grandiosa naturaleza, los sitios arqueológicos que nos legaron los antiguos mayas, y las ciudades y pueblos del mundo maya de hoy, a través de la obra extraordinaria del Tren Maya, una vía de mil 500 kilómetros construida durante el primer sexenio de lo que llamamos en México “la Cuarta Transformación de la Vida Pública”.
Hoy nos reúne un propósito común: fortalecer la cooperación entre nuestras naciones para construir una región más conectada, más sustentable, más justa y profundamente comprometida con el bienestar de nuestros pueblos.
Nos encontramos ante una oportunidad histórica. Podemos convertir nuestras coincidencias geográficas, culturales y sociales en una alianza sólida, que coloque al centro la dignidad de las personas, la defensa de la naturaleza y la visión compartida de un futuro sustentable.
Desde México afirmamos con convicción que el desarrollo verdadero es el que genera bienestar, reduce desigualdades y preserva el entorno. Y para lograrlo, debemos actuar con responsabilidad, pero también con decisión.
La Selva Maya que compartimos con orgullo los tres países representa mucho más que territorio natural; es un pulmón para el planeta, un espacio de vida para miles de especies y un legado cultural invaluable que debemos preservar con visión de futuro.
México reafirma hoy su compromiso con la creación de una gran reserva trinacional: el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, como símbolo y acción concreta de nuestra responsabilidad compartida con la biodiversidad y con los pueblos que la habitan.
Nos unen historias de pueblos milenarios, un mundo maya que no conocía de las fronteras actuales y la voluntad de dejar un legado para las futuras generaciones:
Un legado de reconocimiento de la grandeza histórica, un legado de paz.
Un legado de prosperidad común con respeto a las decisiones de cada país.
Y la belleza de que nuestros hijos, hijas, nietos y nietas y su legado pueda seguir admirando este mar verde de selva, los imponentes jaguares, los saraguatos, la riqueza natural, y que sigan estando orgullosos de provenir de civilizaciones grandiosas que dejaron pirámides, matemáticas, escrituras, cultura y amor por la tierra; y que los pueblos de hoy, las y los mayas de hoy, vivan con bienestar.
Por eso, México ha decidido reactivar o pasar a la segunda fase del programa Sembrando Vida en las regiones de Guatemala y Belice, como una forma concreta, además de este Decreto, de cooperación que impulsa el desarrollo rural, protege los ecosistemas y mejora las condiciones de vida de las y los habitantes de esta zona.
Esta segunda etapa del programa busca regenerar suelos, recuperar la cobertura forestal en aquellos lugares donde ha sido degradada y fomentar la autosuficiencia alimentaria; pero, sobre todo, busca elevar el bienestar de las comunidades que durante años han sostenido el vínculo entre ellas y la tierra.
México recibe al presidente Arévalo y al primer ministro Briceño para caminar hombro con hombro con Guatemala y Belice en la creación de una región que sea ejemplo de equilibrio entre conectividad, justicia social y protección ambiental.
Todos los que tenemos el privilegio de vivir en estas tierras pródigas y ricas en naturaleza y cultura tenemos que sentirnos orgullosas y orgullosos de pertenecer a pueblos y naciones que tienen orígenes milenarios, y debemos sentirnos orgullosos de poder decirle al mundo: Juntamos nuestra voluntad para preservar y restaurar el legado de esta riqueza biológica y cultural extraordinaria.
El acuerdo de hoy es histórico, es hermoso.
Gracias, presidente Arévalo.
Gracias, primer ministro Briceño.
¡Que viva Belice!
¡Que viva Guatemala!
¡Y que viva México!
MODERADOR: Damas y caballeros, muy buenas tardes.
Se encuentran con nosotros la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo; excelentísimo señor Bernardo Arévalo, presidente de la República de Guatemala; y excelentísimo señor John Antonio Briceño, primer ministro de Belice.
El excelentísimo señor John Antonio Briceño, primer ministro de Belice, hará uso de la palabra.
PRIMER MINISTRO DE BELICE, JOHN ANTONIO BRICEÑO: Excelencias, distinguidos ministros, representantes de México y Guatemala.
Gobernadores, socios, ambientalistas, líderes comunitarios y amigos:
Hoy, con la firma de este Memorándum de Entendimiento Trilateral para el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, no solo estamos protegiendo un ecosistema inestimable, sino también cuidando el legado de la civilización que una vez floreció en estos territorios.
México, Guatemala y Belice demuestran, una vez más, que nuestras fronteras políticas no dividen, sino que unen esfuerzos para preservar uno de los últimos pulmones del planeta, y la herencia viva de los pueblos mayas.
Este corredor no es solo un compromiso con la biodiversidad, sino un puente hacia un futuro donde el desarrollo sostenible, el turismo regenerativo y la sabiduría ancestral ordenan nuestro camino.
Que este acuerdo sea semilla de cooperación permanente, donde la naturaleza y la cultura sean pilares de prosperidad para generaciones venideras.
Invitamos al mundo a sumarse a esta visión, donde la protección ambiental y el respeto cultural sean universales.
Muchísimas gracias.
Thank you very much.
MODERADOR: Hace uso de la palabra el excelentísimo señor Bernardo Arévalo, presidente de la República de Guatemala.
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA, BERNARDO ARÉVALO DE LEÓN: Estimadas amigas y amigos.
Hoy estamos rodeados por el exuberante manto de la selva. Los árboles milenarios que la conforman han cobijado el impresionante desarrollo de la civilización maya y han protegido uno de los ecosistemas más ricos y diversos del planeta.
Debajo de ellos tenemos también pinturas murales, tenemos vasijas, tenemos textos escritos en piedra, que dan cuenta de la riqueza y de la complejidad de las relaciones que los pueblos mesoamericanos establecieron entre sí durante los siglos que abarca la historia antigua que compartimos.
Abundan los testimonios de personas que recorrieron largas distancias, desde las costas del mar Caribe, como el primer ministro Briceño; desde el centro de México, como la Presidenta Sheinbaum; o desde el Altiplano guatemalteco, como quien les habla; para reunirse en estas tierras, para hacer Consejo, para poner en común sus ideas y enfrentar juntos, mejor, los desafíos que la vida y el tiempo les plantean.
Caracol, Calakmul y Tikal son algunas de las tantas ciudades mayas que hoy se encuentran en distintos lugares de nuestros tres países, pero que en la historia sabemos que estaban unidos por lazos políticos y familiares, unidas por caminos milenarios construidos con ciencia e ingenio; unidas estas ciudades por una visión de mundo y de la vida.
Los pueblos de Mesoamérica venimos de una misma raíz e imaginamos un futuro compartido.
Estamos, además, situados en el seno de uno de los pulmones naturales del mundo.
La Gran Selva Maya es historia viva de patrimonio cultural de toda la humanidad y de patrimonio natural de la humanidad. Este territorio es una fuente invaluable e infinitamente diversa de vida.
Nuestro futuro compartido pasa por la responsabilidad de recuperar, preservar y potenciar el uso sostenible de este patrimonio natural y cultural.
Para ello es que estamos adoptando la Declaración de la Gran Selva Maya en Calakmul, como marco de colaboración entre los gobiernos de Guatemala, México y Belice, para impulsar un modelo sostenible de desarrollo que generará bienestar para las comunidades de los tres países, respetando su cultura y aprendiendo de sus prácticas ancestrales.
Nos hemos comprometido a cooperar para fomentar el uso sostenible de la selva y para conservarla, protegiendo los derechos humanos y culturales de las comunidades indígenas de este territorio, colaborando para responder juntos a las amenazas comunes.
El diseño y ejecución de esta iniciativa estará a cargo del Consejo de Autoridades de Áreas Protegidas, integrado por autoridades designadas por los tres países.
El modelo propuesto será respaldado por la participación de organizaciones ambientales del sector empresarial, de la academia y de la sociedad civil en el grupo trinacional de apoyo a esta iniciativa.
Poseemos los tres países en esta selva inmensa, un inmenso patrimonio y, en consecuencia, tenemos una inmensa responsabilidad en la que hoy, Guatemala, México y Belice, nuestros tres gobiernos damos un paso al frente: porque protegiendo la Gran Selva Maya protegemos la vida y la diversidad; y honramos la historia para proteger el futuro.
Muchas gracias.
MODERADOR: Se les invita a observar el video Corredor Biocultural Gran Selva Maya.
(INICIA VIDEO)
VOZ MUJER: En el corazón de Mesoamérica, la Selva Maya une a tres naciones: México, Guatemala y Belice.
Región viva donde sus pueblos originarios con más de 32 etnias han custodiado por siglos su riqueza natural y arqueológica; donde la cosmovisión y los saberes ancestrales siguen guiando la conservación de los ecosistemas, la protección de la biodiversidad y una vida en armonía con la naturaleza.
Segunda selva tropical más grande de América.:
La Selva Maya es un mosaico de vida que integra 27 Áreas Naturales Protegidas de Guatemala, 12 de México y 11 de Belice.
Es hogar del majestuoso jaguar, la guacamaya roja, el tapir y el emblemático quetzal.
Esta grandeza biológica y cultural nos exige una responsabilidad compartida.
Hoy celebramos un paso histórico.
La Presidenta de México, junto con sus homólogos de Belice y Guatemala, formalizan un esfuerzo trinacional sin precedentes para preservar más de 5.7 millones de hectáreas del corazón de Mesoamérica.
Con la firma de este acuerdo nace el Corredor Biocultural Gran Selva Maya, una iniciativa que reconoce que la naturaleza, cultura y desarrollo sostenible, no conocen fronteras y que solo podrán salvaguardarse mediante la cooperación solidaria entre naciones hermanas.
Este mecanismo de cooperación regional enfrentará con decisión y coordinación amenazas como: la tala ilegal, el tráfico de especies, la expansión de infraestructura no autorizada, los incendios forestales, la cacería furtiva y la contaminación ambiental.
Florece, de esta manera, un modelo de conservación con justicia social que protege la biodiversidad y reconecta los pueblos indígenas y afrodescendientes con su territorio, su lengua y su papel central en la protección del planeta, al tiempo que brinda seguridad y bienestar a más de 2 millones de habitantes beliceños, guatemaltecos y mexicanos de la región.
A partir de hoy, 15 de agosto, se instituye el Día de la Gran Selva Maya; y se crea el Mérito a la Conservación para reconocer a quienes dedican su vida a preservar especies y ecosistemas, y el uso sustentable de los recursos naturales.
Con el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya: México, Belice y Guatemala reafirman su compromiso de proteger este santuario ecológico, legado vivo de una cultura milenaria, y de convertirlo en una de las iniciativas ecológicas más ambiciosas del planeta para afrontar los grandes retos de la humanidad.
(FINALIZA VIDEO)
MODERADOR: A continuación, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, el presidente de la República de Guatemala y el primer ministro de Belice, realizarán la firma de los Convenios de Calakmul Corredor Biocultural Gran Selva Maya.
(FIRMA DE DECLARACIÓN DE CALAKMUL CORREDOR BIOCULTURAL GRAN SELVA MAYA – MÉXICO, BELICE Y GUATEMALA)
MODERADOR: Se agradece la asistencia en este evento de la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, así como del presidente de la República de Guatemala y del primer ministro de Belice.
Que tengan todas y todos una excelente tarde.