MODERADORA: Estimado público, escuchemos el mensaje que nos dirige la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Buenas tardes a todas, a todos. ¿Cómo están?
ASISTENTES: ¡Bien!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Me da mucho gusto estar con ustedes.
#Nacionales.- Esta mañana estuvimos en Ometepec. Y en la mañana pasamos a un módulo de inscripción del programa de apoyo a mujeres de 60 a 64 años. Todas las mujeres mexicanas, todas sin excepción, al cumplir 60 años van a tener un apoyo que se llama Pensión Mujeres Bienestar.
En este caso no es para hombres, solo es para las mujeres de 60 a 64 años. Lo hicimos así porque las mujeres mexicanas —quizá de todo el mundo, pero nosotros hablamos por las mexicanas— hemos hecho un trabajo que muchas veces no es reconocido.
Por ejemplo, ¿quiénes cuidamos de las niñas y los niños?
ASISTENTES: ¡Las mujeres!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Las mujeres, principalmente.
¿Quiénes estamos pendientes de la casa?
ASISTENTES: ¡Las mujeres!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¿Quiénes cuidamos a la familia, al marido inclusive?
ASISTENTES: ¡Las mujeres!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Llegamos a los 60 años —yo tengo 63, así que sé de lo que hablo—, ya los hijos están grandes —yo tengo un hijo y una hija, ya están grandes—, ¿y ahora a quien nos dejan a cuidar?
ASISTENTES: ¡A los nietos!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: A los nietos.
¿Y quién reconoce ese trabajo?
ASISTENTES: ¡Nadie!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Pero como dije que: si llegaba a la Presidencia, iba a ser la primera mujer Presidenta, pero no iba a llegar sola; llegamos juntas todas las mujeres mexicanas a la Presidencia de la República. Y por eso es tiempo de reconocer a las mujeres.
Por eso decimos: Es Tiempo de…
ASISTENTES: ¡Mujeres!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Bueno, esta mañana les platiqué a las mujeres que estaban en este evento, en su registro, una historia que quiero platicarles ahora:
Cuando yo era pequeña… Yo nací en la Ciudad de México y viví desde pequeñita en el Estado de México. Mi mamá tuvo la oportunidad de estudiar, ella es bióloga. Yo admiro mucho a mi mamá porque ella abrió la puerta para muchas mujeres; entre ellas, para mi hermana y para mí. Nosotros somos tres en la familia: mi hermano mayor y mi hermana menor, yo soy la de en medio.
Bueno, mi madre amaba los huipiles. Nos llevó a pasear, bueno a pasear; tenían ella y mi papá un carrito, un Renault en aquella época —así se llamaba— y nos llevaron a conocer casi todos los sitios arqueológicos del país. Y mi mamá portaba huipiles.
Así que yo vine aquí a este lugar, a Ometepec, a Amuzgos, hace 55 años. Pero no solo vine una vez, vine muchas veces, porque a mi mamá le gustaba comprar los huipiles y portarlos; y ella nos vestía con huipiles, desde pequeñitas.
Cuando venía para acá le escribí a mi mamá, ahora con la tecnología, afortunadamente mi madre vive, le digo: “Oye, mamá, ¿no tienes una foto de cuando yo era chiquita, que tenía un huipil?”
Y me dijo: “Sí, deja le tomo una foto con el celular y te la mando”.
Y se las quiero compartir para que vean que yo usaba un huipil amuzgo de pequeñita.
—A ver si la tienen por ahí—.
Tenía 8 años; así nos vestíamos de pequeñitas.
Así que el amor por ustedes, por las mujeres artesanas, indígenas, me viene de pequeña, del amor que siempre tuvo mi mamá y que nos inculcó.
Ahora que llegué a la Presidencia, nosotros somos parte de lo que llamamos “la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México”.
La Cuarta Transformación inició en 2018 con un hombre extraordinario, el Presidente Andrés Manuel López Obrador que, desde aquí, le mandamos un fuerte aplauso y cariño.
Desde que llegó a la Presidencia —desde antes, porque nosotros venimos luchando, somos parte de la lucha social por la justicia en nuestro país—, desde que él llegó a la Presidencia tuvo siempre una visión: que la grandeza cultural de México no viene de otro lado, viene de aquí, del origen.
A lo mejor no, estos territorios no se llamaban “México” cuando llegaron los españoles, pero eran territorios de lo que ahora llamamos “México”.
Y las culturas originarias, las culturas indígenas, son las grandes civilizaciones que han construido nuestra manera de pensar, no solo de quienes vienen de los pueblos indígenas originarios, sino que eso es parte de lo que somos, de lo que es México; quien niegue ese pasado está negando su propia historia.
Por eso, la Cuarta Transformación tiene un pensamiento que le llamamos “el Humanismo Mexicano”. El Humanismo Mexicano tiene dos pilares:
Un pilar que es la grandeza cultural de México, los pueblos indígenas y afrodescendientes, afromexicanos; la cultura, el amor por la tierra, el amor por la familia, la solidaridad, la propiedad comunal, los valores, la comida, todo lo que somos los mexicanos.
Y el otro pilar es la historia desde la Independencia de México, de nuestros padres y madres de la patria: de Miguel Hidalgo y Costilla, de Josefa Ortiz, de Morelos, de Leona Vicario; después de Juárez, con la Reforma y los liberales; después de la Revolución Mexicana. Todo eso forma parte del Humanismo Mexicano.
Pero no podemos nunca negar nuestra raíz, la raíz a la que pertenecemos todos los mexicanos. Si una persona se hace mexicana o mexicano mañana, porque nació en otro lado, pero le abrimos las puertas para hacerse mexicano: tiene la obligación de reconocer el origen y la grandeza cultural de México, que es la de los pueblos originarios, la de los pueblos indígenas.
Por eso, este año, 2025, dije que iba a ser dedicado en particular a las mujeres indígenas; porque, si tenemos que reconocer a los pueblos indígenas, tenemos una obligación mayor, que es reconocer a las mujeres indígenas, la lengua, la historia, la transmisión de la cultura, los textiles, todo lo que representan las mujeres indígenas para nuestra patria, que es nuestro orgullo, nuestra admiración.
Yo hice un texto, pero antes de decirles el texto les quiero decir algo: este crédito a la palabra que está dando Finabien, que lo da Rocío Mejía, una gran compañera que dirige… Miren, bueno, no somos puras mujeres, ¿verdad?, aquí también hay hombres, pero muchas mujeres:
Está Caty Monreal, que coordina el INAES, que es el Instituto de la Economía Social.
Está Rocío Mejía, que dirige Finabien.
Está Marina Núñez, que está coordinando el Plan de Justicia del Pueblo Amuzgo, además de ser subsecretaria de Cultura.
Está nuestra gran gobernadora Evelyn Salgado, que la queremos tanto, que trabaja fuerte por su pueblo.
Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar; brillante, entregada.
Y bueno, nuestra presidenta municipal, María, que está aquí con nosotros.
También a los hombres, los presentamos, ¿verdad?:
Bueno, Carlos Torres, que es coordinador de los Programas de Bienestar.
Adelfo Regino, director del INPI.
Jesús Esteva, secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Y también Sebastián Ramírez, que dirige ahora a Fonatur, el turismo, que también queremos que llegue a las comunidades.
Bueno, este Crédito a la Palabra que damos tiene que garantizar su comercialización a precio justo, porque no tiene caso dar un Crédito a la Palabra y que luego no gane la artesana, ¿verdad?, que no gane quien teje, o borda, o hace los huipiles.
Entonces, junto con este Crédito a la Palabra está Fonart, el Fondo Nacional de las Artesanías, o de las Artes —¿de las Artesanías?—, Artesanías.
Entonces, nosotros tenemos que ayudarles a garantizar que en la venta del huipil o de los textiles —porque a lo mejor se hace un pequeño mantelito o algo así, lo que ustedes decidan— que alcance para pagar con el tiempo el huipil, que alcance para comprar de nuevo la materia prima y que pague el trabajo que ustedes hicieron. Porque lo que queremos es que no solamente se conserve el huipil, el tejido de cintura, el telar de cintura y todo lo que ustedes hacen, sino que se garantice el bienestar de las mujeres artesanas, que puedan vivir de su trabajo.
Entonces, es conservación y al mismo tiempo, bienestar; eso es lo que se tiene que garantizar con este programa.
Y aquí está Marina; por supuesto Rocío; la gobernadora, para garantizar.
Bueno, yo escribí un texto, porque me emocionaba mucho regresar con ustedes. Imagínense, hace 55 años venía. Llegábamos a Acapulco. Mi mamá agarraba su carrito, teníamos un —repito— un Renault, a veces venía con mi papá, a veces no —era de armas tomar mi mamá—. Y se venía hasta acá con nosotros, mis hermanos y yo. Compraba huipiles para nosotras, para ella, para regalar a otras personas. Y nos regresábamos en la noche hasta Acapulco.
Así que, imagínense haber estado aquí hace 55 años, pues me da mucha emoción. ¿Quién iba a pensar, entonces, que iba a regresar 55 años después como Presidenta de la República?
Dice así:
Hoy es un día muy especial para las mujeres de la región amuzga, para todas las mujeres indígenas y para todo México. Venimos a honrar a quienes, con sus manos, con su corazón y con su sabiduría milenaria han tejido no solo huipiles, sino identidad, memoria, magia y resistencia, las mujeres artesanas del pueblo amuzgo.
Los huipiles que nacen aquí son considerados entre los más hermosos de la nación, y no es una exageración, son piezas únicas que guardan la historia de un pueblo que nunca se ha rendido, que ha resistido. Cada hilo que ustedes tejen lleva consigo siglos de conocimiento transmitido de generación en generación a través de su telar de cintura; un lenguaje que no se escribe en libros, pero que se plasma en tela y que se lleva con orgullo en el cuerpo.
Los huipiles son más que prendas, son códices que no se escriben con tinta, sino con hilos de colores que guardan la sabiduría de las abuelas, la fortaleza de las madres y los sueños de las hijas. Cada figura, cada símbolo, es un pedazo de tiempo que resiste, es un lenguaje que dice: “Aquí estamos, somos creativas, resistentes, alegres y fuertes”.
Soy la primera mujer Presidenta, y quiero decirlo con humildad, pero también con fuerza. Ser la primera me obliga a mirar a todo el pueblo, pero en especial a las mujeres de nuestro país: a las mujeres campesinas, a las mujeres trabajadoras, a las mujeres jóvenes, a las mujeres mayores, pero, sobre todo, me obliga a mirar a las mujeres indígenas, a las que durante siglos fueron las más invisibles, las más excluidas, las más olvidadas.
Eso quedó en el pasado, eso ya no; hoy las mujeres indígenas son las más reconocidas de nuestro país.
Rendimos homenaje a ustedes: mujeres que no han permitido que la raíz de nuestra cultura se quiebre, que transmiten la lengua de generación en generación, para reconocerles, admirarlas y trabajar juntas para garantizar su participación, su cultura y apoyarles para que se siga preservando su lengua.
Por eso, con todas las fuerzas del corazón de la historia decimos que los caminos que antes se cerraron hoy los abrimos, las puertas que se les negaron hoy las abrimos. Abrimos las puertas de la prosperidad, el reconocimiento y de la dignidad, porque un país que no reconoce a sus pueblos y a sus mujeres indígenas no puede llamarse justo.
Queremos que junto con ustedes sus huipiles recorran no solo las calles de Guerrero, de Oaxaca, sino las plazas de todo el país, los mercados y el mundo entero.
Por ello, acompañamos —como lo dije— el programa con Fonart. Por eso hoy venimos a entregar Créditos a la Palabra, para que las mujeres artesanas de todo el pueblo amuzgo de sus cinco municipios puedan vivir con bienestar.
Lo hacemos de esta manera: sin trámites engorrosos, sin intermediarios, sin condiciones injustas; lo hacemos confiando en ustedes, porque la palabra de una mujer, de una mujer indígena artesana, vale más que cualquier firma o cualquier contrato.
Va acompañado de la garantía de su comercialización a un precio justo. De esta manera, garantizamos la preservación del huipil y el bienestar de las mujeres artesanas.
Este programa es justicia para las que han trabajado siempre; para las que han levantado a sus familias con esfuerzo silencioso; para las que nunca tuvieron acceso a un banco, pero que sostienen a todo un pueblo con su trabajo.
Queridas hermanas:
Este año lo hemos dedicado a la mujer indígena. Y no solo es un símbolo, es una decisión de gobierno, una política de Estado y un compromiso moral.
Reconocemos su aporte a la nación como parte central de nuestra identidad y de nuestro futuro.
Por eso, hoy estamos aquí, no para hablarles desde lejos, sino para caminar juntas, para escuchar sus voces, para acompañar juntas nuestros sueños. Porque jamás tejeremos comunidad si no es con la igualdad, con un país donde nadie se quede atrás.
¡Que vivan las mujeres indígenas!
ASISTENTES: ¡Viva!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva el pueblo amuzgo!
ASISTENTES: ¡Viva!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva Guerrero!
ASISTENTES: ¡Viva!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva Oaxaca!
ASISTENTES: ¡Viva!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que vivan las mujeres!
ASISTENTES: ¡Viva!
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¡Que viva México!
ASISTENTES: ¡Viva!
MODERADORA: Preside este evento, “Encuentro con mujeres artesanas del pueblo amuzgo”, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
La acompañan:
La gobernadora constitucional del estado de Guerrero, Evelyn Cecia Salgado Pineda.
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes.
La subsecretaria de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura, Marina Núñez Bespalova.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina.
El director general del Fondo Nacional de Turismo, Sebastián Ramírez Mendoza.
La directora general de Financiera para el Bienestar, María del Rocío Mejía Flores.
La directora general del Instituto Nacional de Economía Social, Catalina Monreal Pérez.
El director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes.
La artesana amuzga, Kenia Sinaí López Lorenzo.
El coordinador general de Programas para el Bienestar, Carlos Torres Rosas.
La presidenta municipal de Xochistlahuaca, María Rojas Pineda.
La artesana amuzga, Amancia Merino Valtierra.
La artesana amuzga, Gloria Santana Guerrero.
Asimismo, damos la bienvenida a los representantes de los medios de comunicación y a quienes nos siguen a través de las redes sociales.
Todas y todos ustedes sean bienvenidos.
Procedemos con el mensaje de bienvenida a cargo de la gobernadora constitucional del estado de Guerrero, maestra Evelyn Cecia Salgado Pineda.
GOBERNADORA DE GUERRERO, EVELYN CECIA SALGADO PINEDA: Muy buenos días a todas.
Con su permiso, querida Presidenta.
Gracias, muchas gracias.
Hoy, compañeras, compañeros del presídium, hoy en Xochistlahuaca estamos viviendo un momento que va a quedar marcado en la historia.
Por primera vez, México tiene una mujer como Presidenta de la República, eso es un hecho inédito, histórico, pero también un paso muy importante para todas las mujeres porque llega nuestra Presidenta y, efectivamente, llegamos todas las mujeres y, sobre todo, nuestras mujeres indígenas.
Un fuerte aplauso a nuestras mujeres de los pueblos originarios, indígenas y afromexicanos.
Qué orgullo estar aquí, en el corazón de la Nación Amuzga, donde las mujeres tejen no solo hilos, sino que tejen futuro; donde cada bordado es identidad, cada color es memoria y cada pieza es un grito de dignidad y de resistencia.
Desde tiempos ancestrales las mujeres amuzgas han tejido en el telar de cintura, preservando no solo una técnica milenaria, sino un universo cultural. Al tensar los hilos del telar, recrean el mundo, escriben la historia de sus ancestros y expresan la cosmovisión de su pueblo.
Cada huipil, cada rebozo, cada diseño, es un documento vivo que transmite símbolos, mitos y tradiciones, pero también la vida cotidiana, creencias y las esperanzas de su comunidad. Esa grandeza no solo es pasado, esa grandeza es presente y es futuro.
Sus textiles viajan más allá de estas montañas; son reconocidos en todo México y en el mundo.
Ustedes muestran que el arte popular es también autonomía y orgullo nacional. Ustedes, nuestras artesanas, son embajadoras culturales de Guerrero y de México, mujeres que han hecho de la tradición una fuente de identidad y de sustento para miles de familias.
Todas ustedes tienen un talento muy especial, son mujeres extraordinarias que con sus manos han hecho maravillosos diseños, han bordado la identidad de un pueblo entero. Son cuidadoras de la identidad de sus pueblos, creadoras de belleza, pero guardianas de la memoria y la dignidad de la Nación Amuzga.
Cómo dejar de mencionar, por ejemplo, a mujeres como Florentina López de Jesús, quien con visión y liderazgo —un fuerte aplauso— fundó la cooperativa “La flor de Xochistlahuaca”; una mujer que supo demostrar que cuando las mujeres se organizan, se solidarizan, multiplican nuestra fuerza. Y gracias a su ejemplo, hoy su arte no solo vive, sino que florece y se reconoce en México y en el mundo.
Este legado nos recuerda que esa solidaridad y ese orgullo por lo propio, son el motor que mantiene viva la memoria de nuestros pueblos.
Hoy, gracias al liderazgo de nuestra querida Presidenta, ese trabajo ya no es invisible; hoy se reconoce como lo que siempre ha sido: una fuerza productiva invaluable, un pilar de identidad nacional y una herencia cultural que no nada más pertenece a Guerrero, sino que pertenece a todo México.
Su presencia aquí, querida Presidenta, es también un mensaje profundo. Hoy le estamos diciendo a Guerrero, a México y al mundo que es Tiempo de las Mujeres.
Un aplauso a todas las mujeres, repito, sobre todo, de toda esta gran región amuzga, que hoy están aquí, de mujeres artesanas.
Es el tiempo de quienes sostuvieron comunidades enteras, de quienes transmitieron su conocimiento en silencio de generación en generación, y de quienes hoy son reconocidas como protagonistas de la transformación en nuestro país.
Xochistlahuaca nos enseña que la Transformación también se teje, que la Transformación se borda con paciencia y creatividad, que se hereda también de madre a hija y que hoy se levanta con orgullo para decirle al mundo aquí están las mujeres de Guerrero: aquí están las mujeres de México y aquí están las mujeres amuzgas construyendo su futuro y transformando la historia.
¡Que vivan nuestras mujeres artesanas!
ASISTENTES: ¡Viva!
GOBERNADORA DE GUERRERO, EVELYN SALGADO PINEDA: ¡Viva Xochistlahuaca!
ASISTENTES: ¡Viva!
GOBERNADORA DE GUERRERO, EVELYN SALGADO PINEDA: ¡Viva Guerrero!
ASISTENTES: ¡Viva!
GOBERNADORA DE GUERRERO, EVELYN SALGADO PINEDA: ¡Viva México!
ASISTENTES: ¡Viva!
GOBERNADORA DE GUERRERO, EVELYN SALGADO PINEDA: Muchas gracias.
Bienvenida, Presidenta.
Gracias.
MODERADORA: A continuación hace uso de la palabra la directora general del Instituto Nacional de la Economía Social, licenciada Catalina Monreal Pérez.
DIRECTORA GENERAL DEL INSTITUTO NACIONAL DE LA ECONOMÍA SOCIAL, CATALINA MONREAL PÉREZ: Buen día a todas y todos. Con su permiso, señora Presidenta.
Gobernadora, muchísimas gracias.
Buen día a todos y todas.
Es un honor estar aquí, en este territorio lleno de arte, historia, cultura, trabajo y dignidad, como lo dijo la gobernadora.
Hoy venimos acompañando a nuestra Presidenta en este evento porque, como ella bien lo dijo, que nadie se quede atrás, y mucho menos las mujeres y niñas de la región amuzga.
Desde el INAES, y por instrucción de nuestra Presidenta, estamos trabajando para lograr que el desarrollo sea desde la base, desde la organización social, con arraigo comunitario, preservando la cultura y las artes y las tradiciones; y, sobre todo, con la participación colectiva y ciudadana para lograr la prosperidad compartida.
En el INAES tenemos el objetivo en esta región, en la región amuzga, que crear cooperativas de comercialización en las que participen ustedes, mujeres artesanas, mujeres tejedoras; peor que también participen sus familiares, sus hijos, sus hijas, sus nietos, sus nietas, sus sobrinos, sus sobrinas, todas las nuevas generaciones, las juventudes que, por cierto, ya empiezan a tejer.
Sabiendo estos conocimientos, queremos que sean ellos y ellas los que ayuden a comercializar estos huipiles, estos textiles, este arte que con tanto amor y con tanta dedicación ustedes crean.
A veces, desde otros espacios se desconoce el proceso y el esfuerzo que cada huipil o que cada telar lleva. Así que, quién mejor que sus descendientes, quién mejor que sus hijos, sus hijas, que trabajan en estos telares, y que las han visto trabajar con el algodón y con el telar, vayan y vendan y comercialicen sus productos de manera justa.
Aprovechemos a estas nuevas generaciones y su capacidad de conectar en otros espacios a través de las redes sociales para generar líneas de venta y de comercialización más directas y más justas.
Lo que aquí se está generando no es solo un proyecto de economía social o de cooperativismo, que tienen mucha historia —como ya lo dijo la gobernadora— con la Flor de Xochistlahuaca, que hemos tenido el gran honor de trabajar con ellas, no solamente es un proyecto de economía social; es un movimiento de dignidad, de pertenencia, es un movimiento de esperanza, de la esperanza que nos da tener aquí a la primer mujer Presidenta de la República cumpliendo su palabra de que no llega sola, de que llegamos todas, de que llegan nuestras bisabuelas, nuestras abuelas, pero también llegan nuestras hijas y llegan nuestras nietas con la llegada, a casi un año, de nuestra Presidenta, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Muchísimas gracias.
¡Y que viva México!
¡Que viva Xochistlahuaca!
MODERADORA: Solicitamos de manera respetuosa la intervención de la directora general de Financiera para el Bienestar, maestra María del Rocío Mejía Flores.
DIRECTORA GENERAL DE FINANCIERA PARA EL BIENESTAR, MARÍA DEL ROCÍO MEJÍA FLORES: Buenos días a todas, a todos.
Presidenta Claudia Sheinbaum, con su permiso.
Como ya lo dijeron nuestras dos compañeras que antecedieron, hoy, domingo, 23 de agosto, es un día dedicado a las artesanas, a las mujeres trabajadoras, a todas ustedes.
Hoy, como también ya mencionaron, encabeza este evento la Presidenta con “A”, la Doctora Claudia Sheinbaum; la gobernadora con “A”, Evelyn Salgado; la presidenta municipal con “A”, María Rojas.
Y como ven ustedes, un estrado, aquí, todo un presídium lleno de mujeres poderosas, de mujeres líderes, que estamos hoy aquí con ustedes.
Y como bien decimos este año, 2025 —ustedes ya han escuchado—, la Presidenta determinó que sea el “Año de la Mujer Indígena”. ¿Sí lo habían escuchado?
ASISTENTES: ¡Sí!
DIRECTORA GENERAL DE FINANCIERA PARA EL BIENESTAR, MARÍA DEL ROCÍO MEJÍA FLORES: Este año estamos todo el gobierno dedicado a ustedes, a trabajar desde todos nuestros ámbitos, cada una y cada uno, para ser visible, para que ustedes puedan trabajar mejor.
Ustedes trabajan en sus casas, cuidan de la familia, de las hijas, de los hijos, de los abuelos, pero por todo eso no reciben remuneración, ni muchas veces reconocimiento.
Por eso, ya lanzó también la Presidenta, todo un programa que se llama “Programa para el Sistema de Cuidados”, para que todo ese trabajo, que luego no se reconoce, también ya tenga un valor.
¿Y cuál es el otro trabajo que ustedes desarrollan?
La elaboración de sus artesanías; por ese sí reciben un pago, ¿verdad?, ¿sí? Porque esas artesanías, esas obras de arte que estamos viendo aquí, ustedes van y buscan dónde venderlos, quién se los compre.
Y por eso, la Presidenta nos encargó y diseñó que el punto 24 de 100 compromisos que hizo ella el 1 de octubre pasado, cuando tomó posesión de esta Presidencia, ¿qué nos dijo en ese punto 24? Que teníamos que apoyar a las mujeres indígenas y afromexicanas artesanas, y generar un esquema de comercialización a precios justos.
Y nos puso a trabajar a todas: al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, a la Secretaría de Cultura, al Fonart, a la Secretaría de Bienestar, que siempre nos apoya.
Y nos dijo: “Generen un esquema integral que tenga como objetivo que —ustedes— cuenten con recursos, que reciban recursos para que elaboren más prendas y crezca todo su negocio; que cuiden su patrimonio cultural; que les apoyemos en todo, que reciban mucha capacitación tanto en diseños, en técnicas, como en temas financieros y de mejora para sus negocios”.
Por eso, se diseñó un crédito especial, por parte de Financiera para el Bienestar. Hemos platicado mucho con ustedes, y todavía muchas nos dicen: “Ah, claro, donde está la oficina de Telecomm Telégrafos”.
Esas oficinas crearon, diseñaron, con todas las demás compañeras, un crédito a la palabra. Este crédito tiene —ya se los dijimos a todas— tasa de interés cero, no tiene intereses; y además, largos plazos para que lo puedan ir pagando. Este crédito, le estamos llamando “ApoyArte”.
¿Cuánto reciben?
Ya todas saben, 30 mil pesos para que lo puedan usar en comprar hilos, en comprar telas; hasta unas nos han dicho: “una máquina de coser”; y puedan pagar, también, otras nos dicen: “la luz, el agua”, porque en sus casas es donde trabajan.
Y, además, estos créditos les van a dar a ustedes, y ya les están dando, autonomía económica. Ustedes como mujeres —lo hemos platicado también mucho— van a tener independencia. Con ese dinero, con esos recursos, ustedes van a tomar decisiones y van a poder decidir en qué utilizarlo.
Entonces, por eso agradecemos mucho al INPI, a Adelfo Regino, que nos acompaña aquí; a la secretaria Ariadna Montiel, que nos acompañan todos los servidores y servidoras de la nación en nuestras grandes tareas.
Gracias a todo este gran equipo, ya registramos más de 11 mil solicitudes, ya las artesanas nos firmaron su solicitud de crédito, más de 11 mil.
Ya pagamos, ya ustedes tienen su tarjeta, su dinero, casi 6 mil mujeres de esta zona, de Xochistlahuaca, de Tlacoachistlahuaca y de Ometepec, y también de San Pedro Amuzgos, y Santa María Ipalapa.
Y la meta para este año es entregar 500 millones de pesos. Ya entregamos 170 millones, y la meta es cumplir con esos 500 millones de pesos para todas y todos ustedes.
Y como ayer nos pidió la Presidenta, ni una sola artesana de esta zona se va a quedar sin crédito, sin apoyo y su Crédito a la Palabra.
Muchísimas gracias.
MODERADORA: A continuación, se llevará a cabo la proyección del video Mujeres Artesanas del Pueblo Amuzgo.
(INICIA VIDEO)
VOZ MUJER: En diferentes municipios de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, el legado vivo de las mujeres indígenas y afromexicanas, amuzgas y mixtecas se expresa en sus artesanías.
ARTESANA DE TLACOACHISTLAHUACA, GUERRERO, ROMELIA IBARRA: Nosotros somos amuzgas; entonces, somos artesanas de nacimiento.
VOZ MUJER: En una primera etapa, Finabien, la Secretaría de Cultura, el INPI y la Secretaría de Bienestar registramos a más de 10 mil mujeres artesanas indígenas y afromexicanas de la zona amuzga y mixteca de Guerrero y Oaxaca, para inscribirlas al crédito “ApoyArte”.
ARTESANA DE TLACOACHISTLAHUACA, GUERRERO, ANAYELI VILLAVICENCIO: Ahora sí que, ¿el por qué solicité el crédito?, es porque quiero llegar a hacer más.
ARTESANA DE ZACUALPAN, GUERRERO, MARÍA LUCÍA SANTIAGO: Y por eso, yo quiero un crédito, para trabajar.
VOZ MUJER: En una segunda etapa, regresamos para entregar la tarjeta Finabien, donde recibieron su crédito “ApoyArte”.
ARTESANA DE OMETEPEC, GUERRERO, VERÓNICA MARTÍNEZ: Primero, gracias al gobierno, porque el préstamo que él nos hace, pues no cobra interés.
VOZ MUJER: “ApoyArte” es un programa integral que incluye crédito, capacitación y apoyo para la comercialización. A la fecha, se han entregado más de 128 millones de pesos, a través de más de 4 mil tarjetas Finabien.
Nuestra meta es realizar una inversión social de 500 millones de pesos en la zona Amuzga y Mixteca de Guerrero y Oaxaca.
Por eso y más, “ApoyArte” es un acto de justicia social.
VOCES A CORO: ¡Muchísimas gracias, Presidenta!
VOZ MUJER: Gobierno de México.
(FINALIZA VIDEO)
MODERADORA: A continuación, entrega de créditos a artesanas amuzgas del programa “ApoyArte”, artesanas indígenas y afromexicanas, a cargo de la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Reciben:
La artesana amuzga, Kenia Sinaí López Lorenzo.
La artesana amuzga, Amancia Merino Valtierra.
Y concluimos con la artesana amuzga, Gloria Santana Guerrero.
A continuación, hace uso de la palabra la artesana amuzga Amancia Merino Valtierra.
MUJER ARTENSA, AMANCIA MERINO VALTIERRA: (Habla en lengua indígena). Muy buenas tardes a todas y a todos quienes hoy nos acompañan.
Yo soy Amancia Merino Valtierra, artesana amuzga de Xochistlahuaca. Para mí, es un honor estar aquí reunida con mis compañeras artesanas amuzgas de Guerrero y Oaxaca.
Este es un día que hemos esperado con ilusión porque significa una gran oportunidad para nosotras, para nuestra familia y para nuestras comunidades.
Quiero expresar mi agradecimiento a nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, por reconocer el trabajo de las mujeres indígenas artesanas que con nuestras manos y con nuestro corazón elaboramos piezas que llevan la historia, la cultura y la identidad de nuestros pueblos.
También queremos reconocer su compromiso con la implementación del Plan de Justicia y Desarrollo Integral del Pueblo Amuzgo. Este Plan coloca en el centro la participación de las mujeres indígenas y de las artesanas, como parte de las palabras colectivas y del camino para construir el bienestar común.
Con ese mismo espíritu acordamos sumarnos al programa “ApoyArte”, artesanas, indígenas y afroamexicanas.
Agradecemos a la Financiera para el Bienestar, Finabien, que a través de este programa hace posible que el apoyo llegue directamente hasta nosotras con Créditos a la Palabra, pensados especialmente para mujeres que vivimos de nuestro arte y de nuestras tradiciones.
Finabien nos ha tratado con mucho respeto y cariño, y nos está animando a usar los servicios financieros, la tarjeta bancaria y hasta cómo administrar mejor nuestras actividades o negocios.
Me siento muy orgullosa de ser amuzga.
Nuestro trabajo no es solo un oficio, son saberes heredados que aprendimos desde niñas al observar a nuestra madres y abuelas tejer y bordar. Cada pieza que creamos lleva consigo nuestra lengua, nuestra memoria y nuestro amor por la tierra.
Gracias a este apoyo no solo podemos obtener un ingreso justo, sino también mantener viva la tradición artesanal que nos identifica como pueblo.
Las mujeres indígenas tenemos un papel fundamental en la preservación, porque somos quienes hemos mantenido vivas las técnicas, los colores y los símbolos que nos identifica como pueblos.
Al fortalecer nuestro trabajo también se fortalece la memoria colectiva y el futuro de nuestras comunidades.
Hoy me siento afortunada y con esperanza, porque este programa no solo reconoce nuestro trabajo, sino también nuestro derecho, el derecho a vivir con dignidad, tener acceso a las oportunidades y a nuestro esfuerzo que sea valorado.
Con este crédito podremos comprar hilos, telas y materiales que necesitamos para seguir creando nuestras artesanías. Esto nos permitirá mejorar la calidad de nuestro producto, aumentar la producción y venderlos en mejores condiciones con un precio justo.
Pero este beneficio no se queda en nosotras, se reflejan en nuestra familia y en nuestras comunidades; nos ayuda a que nuestras hijas e hijos estudien, a que tengamos una vida más digna y a que nuestras tradiciones sigan vivas y fuertes.
Este crédito que recibo por primera vez está dado a la palabra; el Gobierno de México nos lo da confiando en nosotras, y por eso haremos honor a nuestra palabra, regresando el recurso obtenido directamente en las sucursales que tenemos de la Finabien en cada cabecera municipal.
De corazón, gracias a nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum por confiar en nosotras, por abrirnos las puertas y darnos la mano. Es un paso muy importante para el futuro de las artesanas indígenas y afromexicanas de México.
Me despido de usted, señora Presidenta, reiterándole que Xochistlahuaca siempre será su casa. Confiamos en volver a contar con su grata presencia en futuras ocasiones.
Y de igual manera, solicitamos su valioso impulso a otras actividades productivas, como la agricultura y la ganadería, que requieren mayor respaldo en nuestro municipio, y representa la esencia y la fortaleza de nuestra tierra.
Siempre será un honor tenerla con nosotras.
Muchas gracias.