Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 03 de diciembre de 2025.

Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 03 de diciembre de 2025.

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Buenos días. ¿Cómo están? Buenos días a todos. Bienvenidos, bienvenidas, esta es su casa. Bienvenidos a todos.

El día de hoy tenemos una muy buena noticia, un acuerdo entre el sector empresarial y los trabajadores, las y los trabajadores de México.

—Siéntense, por favor—.

Voy a presentar a nuestros invitados:

Está Marath Bolaños, que es el secretario del Trabajo y Previsión Social; Francisco Cervantes, que es el presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización; Reyes Soberanis Moreno, presidente del Congreso del Trabajo; Juan José Sierra Álvarez, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex; Rodolfo González Guzmán, secretario general del Comité Central de la Confederación Regional Obrero Mexicana, la CROM; está Leslie Baeza Soto, oficial mayor de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, de la CROC también; Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, Concamin; José Luis Carazo Preciado, secretario del Trabajo de la Confederación de Trabajadores de México, de la CTM; Octavio De la Torre, presidente de la Confederación Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, Concanaco; y está Luis Munguía, presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.

Tenemos también aquí otros invitados: diputada, senadora, también representantes de los empresarios, de las y los trabajadores de México, de sindicatos y confederaciones.

Bueno, el día de hoy Marath nos va a platicar de dos grandes acuerdos que tomamos por consenso, por unanimidad:

1. El aumento al salario mínimo para el próximo año.

Y 2. La reducción a la semana de 40 horas, de manera gradual.

Le voy a dar la palabra a Marath, para que pueda explicarlo.

Y agradecerles, de verdad, a todos. Es una muy buena noticia para todas y todos los mexicanos, un acuerdo por consenso. Y de verdad, muchas gracias por este esfuerzo que han hecho.

—Adelante, Marath—.

SECRETARIO DEL TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL, MARATH BARUCH BOLAÑOS LÓPEZ: Con su permiso, Presidenta.

Muy buenos días a todas y todos.

Compañeras y compañeros de los medios de comunicación.

#Nacionales.- Estamos muy contentos de estar el día de hoy en este espacio para informar a la ciudadanía sobre un tema que ha sido prioritario para el Gobierno de México, para el Gobierno de la Transformación, que es el incremento al salario mínimo para el próximo año.

Como ustedes saben, el incremento sostenido del salario mínimo por arriba de la inflación, este es uno de los objetivos que hemos establecido, además, ya de manera constitucional, hasta alcanzar 2.5 canastas básicas.

Esto lo dejó asentado nuestra Presidenta en los 100 compromisos del Segundo Piso de la Transformación, estamos hablando del compromiso número 56.

E informarles que el día de hoy tenemos muy buenas noticias: de común acuerdo, de consenso unánime entre el sector obrero y empresarial, y de igual manera con el gobierno, hemos definido los salarios mínimos que estarán vigentes a partir del próximo 1º de enero del año 2026.

Se acordó con esto un incremento del 13 por ciento del salario mínimo general, con lo que pasará de 278.80 pesos a 315.04 pesos diarios; en términos mensuales, esto representa 9 mil 582.47 pesos. Reitero, un incremento del 13 por ciento en la Zona del Salario Mínimo General.

Y respecto a la Zona de la Libre Frontera Norte, en esta ocasión el incremento es del 5 por ciento, pasando de 419.88 pesos a 440.87 pesos diarios o 13 mil 409.80 pesos mensuales.

Este incremento, Presidenta, hay que también destacar que con este incremento en la frontera norte ya estamos dando cumplimiento a una parte del compromiso establecido de llegar a las 2.5 canastas básicas. Con este incremento, reitero, ya logramos en la frontera norte llegar a un salario que tiene la posibilidad de cubrir 2.8 canastas básicas. Por eso estamos así, muy contentos.

Y, bueno, con este incremento calculamos que, al inicio del próximo año, el salario mínimo podrá haber recuperado 154.2 por ciento de su poder adquisitivo durante los gobiernos de la Transformación.

En términos reales, se trata del nivel más alto que se ha tenido en registro del salario, desde el año de 1980. Con ello, también remontando lo que fue el proceso de precarización del salario durante el periodo neoliberal.

Y en el caso de la Zona Libre de la Frontera Norte, el monto se mantiene por arriba del máximo histórico que se alcanzó en el año de 1976.

Con el monto aprobado para el año 2026, se alcanzarán a cubrir 2 canastas básicas, en ruta con el objetivo ―como ya mencioné― de las 2.5 canastas básicas para el año 2030.

Y respecto a otros productos importantes para las familias mexicanas, alcanzará para comprar ahora: 7.1 kilos de frijol, 6.5 kilos de huevo y 14.8 kilos de tortilla.

Aquí podemos ver en la gráfica justamente el incremento que se da, de manera precisa.

Y en cuanto al salario, del aumento del salario, esto es lo referente, Presidenta.

Ahora, si nos ayudan, por favor, con lo relativo al Proyecto de Reforma para la Implementación de las 40 horas, de la semana laboral de 40 horas:

Comentar, Presidenta, que usted, como nos dio la instrucción, asumió ese compromiso y también nos pidió que, en consecuencia, pudiéramos avanzar en el diálogo entre empleadoras y empleadores, trabajadoras y trabajadores, y sus representantes para que, de manera paulatina, durante el sexenio la semana laboral de las 40 horas pudieran ser instrumentadas. Así se estableció en el compromiso número 60 de sus 100 compromisos por el Segundo Piso de la Transformación.

Y además, el día 1º de mayo de este año, en el Día Internacional de las y los Trabajadores, nuestra Presidenta anunció que comenzaríamos con este diálogo abierto e incluyente, con la finalidad de construir entre todas y todos, de manera consensuada, el proceso para reducir la semana laboral de 48 a 40 horas.

La Presidenta, además, estableció con claridad la forma en la cual debería suceder esta transformación histórica del mundo de trabajo. Como el resto de los cambios que hemos emprendido en los últimos años en materia laboral, la reducción de la semana de trabajo tendría que ser el resultado de un amplio consenso construido a partir del escucha, del diálogo social y de la colaboración.

Para ello, nos instruyó al equipo de la Secretaría del Trabajo a organizar una serie de foros, de mesas de trabajo, a lo largo y ancho del país.

Así, desde mediados del mes de junio y hasta finales de noviembre, en un periodo de cerca de 5 meses se realizaron más de 40 mesas de trabajo con la participación de más de 2 mil representantes.

En estos ejercicios de diálogo participaron trabajadoras y trabajadores, empresarias y empresarios, representantes sindicales, académicas y académicos, diversas autoridades, aportando cada uno desde su perspectiva sus conocimientos y también contribuciones.

Como han probado las experiencias previas en otros países del mundo y los estudios realizados, además, en la Organización Internacional de Trabajo, así como los múltiples especialistas que también han desarrollado investigación al respecto, el reducir la semana laboral trae beneficios no solo para las y los trabajadores, sino también para las unidades económicas y para la economía en general.

La reducción de la jornada produce aumentos en la productividad, fortalece la cohesión social en los países en donde es instrumentada, al igual que produce múltiples beneficios en la salud de las y los trabajadores.

Entre los beneficios de la salud se encuentran:

La reducción de la fatiga, y con ello de los accidentes laborales.

Un mayor equilibrio entre la vida personal, familiar y laboral.

La reducción del riesgo de padecimiento de enfermedades del corazón.

Así como mejoras del autocuidado, como es la alimentación, la activación física, el descanso, la socialización, entre otros.

Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, la ENOE, de Inegi, esto del tercer trimestre del año 2025: en México, poco más de 13.4 millones de personas dedican más de 40 horas a la semana en cumplimiento de sus deberes laborales.

Así, con la reducción de la jornada laboral, este universo de personas trabajadoras, se verán beneficiadas y dispondrán de un mayor tiempo para dedicarlo a lo que mejor consideren.

¿En qué consiste la propuesta de manera muy concreta?

Para garantizar los derechos de las y los trabajadores se establecerá a nivel constitucional, así como también en la Ley Federal de Trabajo: una jornada laboral de 40 horas semanales. Esta reducción de 40 a 48 horas no podrá implicar reducción de sueldos, ni de salarios, ni de prestaciones.

Asimismo, por primera vez se establece la prohibición de que los menores de edad trabajen horas extras, así como una implementación gradual y paulatina.

Al ser una reforma legal y, sobre todo, constitucional, desde su presentación y durante el transcurso del año 2026, esta propuesta de cambio tendrá que ser analizada y aprobada en primera instancia por el Congreso de la Unión, y en el caso de las modificaciones constitucionales por los Congresos de las entidades federativas, contemplando con ello su entrada en vigor en el mismo año.

Como ya se ha mencionado en diversas ocasiones, que esta reducción no puede ser de un momento a otro, además atendiendo con ello las recomendaciones del Convenio 116 de la OIT, en donde se puedan hacer de manera paulatina estos cambios, integrándolos de manera también progresiva, esto nos da oportunidad de que avancemos año con año en una reducción de 2 horas, a partir del año 2027, para alcanzar las 40 horas en el enero del año 2030.

El año 2026, en particular los meses posteriores a la aprobación legislativa correspondiente, fungirán como un período de adecuación para que las y los empleadores y las personas trabajadoras organicen, planeen, adapten y de manera conjunta puedan así consolidar procesos productivos en la nueva disponibilidad de tiempo.

Con la reducción de la jornada ordinaria de trabajo de 48 a 40 horas se hace realidad la disposición de mayor tiempo para las y los trabajadores para utilizarlo en descanso, en actividades de recreación, garantizando con ello condiciones de trabajo dignas y también mejora en la productividad.

Además, se establece un límite para que la suma entre las horas ordinarias de trabajo y las extraordinarias no puedan superar en ninguno de los casos las 12 horas en un día.

En concordancia con lo anterior, y tal como se contempla actualmente en la ley, el tiempo de trabajo podrá prolongarse de manera extraordinaria siempre y cuando el trabajador o la trabajadora de manera voluntaria accedan a ello. El trabajar horas extras siempre será una decisión de las y los trabajadores, como lo ha sido a la fecha.

Ante la reducción de 8 horas de trabajo ordinario, se suman así 3 horas extraordinarias a las actualmente establecidas, resultando así con la posibilidad de trabajar hasta 12 horas extraordinarias a la semana.

Es importante reiterar que las horas extraordinarias no forman parte de la jornada laboral ordinaria, y siempre son una posibilidad y no una obligación para las y los trabajadores, las cuales, además, se deben de pagar al doble del salario establecido por las horas ordinarias.

Estas horas extraordinarias podrán distribuirse hasta en 4 horas diarias, en un máximo de 4 días en un periodo semanal.

Se establece, además la prohibición de que las personas menores de edad no puedan trabajar horas extraordinarias, así como que se limitan 4 horas las horas extraordinarias que son pagadas al triple, que actualmente, Presidenta, son ilimitadas. Con ello, también les estamos ya, acotando a 4.

De igual manera, con el objetivo de dar seguimiento a la implementación de la reducción, así como verificar su ejecución, se establece la obligación de las personas empleadoras de contar con un registro que pueda con ello dar cuenta de cuántas son las horas ordinarias y horas extraordinarias utilizadas.

La instalación de la semana laboral de 40 horas es una de las políticas que mejor condensa el espíritu del Humanismo Mexicano, le devuelve tiempo de vida a las y los trabajadores para que decidan libremente qué hacer con él y, de esta manera, tengan condiciones para alcanzar tanto el bienestar material como espiritual, porque no debemos olvidar que el tiempo es un recurso finito e irrecuperable.

Quisiera con esto agradecerle, Presidenta, por la confianza puesta en el equipo de la Secretaría del Trabajo, que además el día de hoy nos acompaña.

Agradecerles, además, este equipo que nos ayudó a organizar, a sistematizar y avanzar en la construcción de esta propuesta.

Por supuesto, también agradecerles a los líderes sindicales, a los representantes de las y los trabajadores, de los empresarios.

Agradecerles a todos los que se sumaron en las discusiones, en todo lo que pudimos avanzar en todo ese tiempo que, además, destinamos a escucharnos, entendernos, y desde ahí construir una propuesta que nos ayude a cumplir con este objetivo establecido por su gobierno, Presidenta.

Por último, me gustaría expresar, además, nuevamente mi admiración a las y los trabajadores de México, quienes con sus luchas, con sus demandas históricas, han hecho la realidad los derechos el día de hoy.

Bajo el liderazgo de nuestra Presidenta, continuaremos con la Transformación del país, impulsando políticas públicas que han demostrado que es posible avanzar a través del diálogo, a través del amplio consenso y con ello mejorar la vida de millones de personas para avanzar hacia un país más justo y próspero.

Presidenta, decirle: esto es el resultado, las conclusiones del trabajo realizado.

Y vamos a estar haciendo entrega de esta iniciativa, como corresponde, para que pueda con ello correr, así, el proceso legislativo que debe con ello implementarse.

Entonces, sin más, muchísimas gracias, Presidenta.

Y enhorabuena a todos y a todas.

PRESIDENTE DEL CONSEJO COORDINADOR EMPRESARIAL (CCE), FRANCISCO ALBERTO CERVANTES DÍAZ: Muy buenos días, tengan todas y todos ustedes.

Distinguida Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, muchas gracias, muy buenos días, con su permiso.

Al titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños, saludo con gran afecto.

Estimados funcionarios públicos.

Distinguidos líderes sindicales, los saludo con gran afecto.

Compañeros y representantes de las diversas organizaciones empresariales.

Señora Presidenta, aquí están todas las representaciones de los organismos empresariales, están presentes.

Y también saludo al representante de la OIT, aquí presente.

Amigas y amigos medios de comunicación.

Gobierno, trabajadores y empresas siempre hemos mostrado una especial apertura para negociar condiciones que favorezcan a los distintos grupos de población, en especial a los grupos más vulnerables.

Afortunadamente, la participación tripartita en el seno de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, Conasami, permite que este tipo de negociaciones se adscriban al marco legal vigente, operen dentro de los causes del Estado de derecho y respeten valores fundamentales que son pilares fundamentales para la economía mexicana, como es el caso del empleo formal, los derechos de los trabajadores, la estabilidad productiva, la seguridad jurídica, la eficiencia y el desarrollo de las empresas, y fuentes de empleo de nuestro país.

La prevalencia de estos principios permite el desarrollo y el bienestar de millones de familias que se ven favorecidas por mejores condiciones de trabajo y acceso a herramientas más efectivas para el crecimiento de la productividad, salarios dignos y condiciones superiores y crecientes de vida para los trabajadores de México.

Con esa orientación es que el Gobierno de la República, las organizaciones sindicales y las representaciones del sector empresarial, hemos dado a la tarea de convenir un importante acuerdo en torno a la definición de los salarios mínimos que estarán vigentes en el año del 2026, como lo decía el señor secretario del Trabajo.

Este tipo de acuerdos son el resultado y del importante esfuerzo que hemos desarrollado en los años recientes para enriquecer el diálogo social en nuestro país y mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras a lo largo del territorio nacional.

El arreglo al que tenemos que llegar en el corto y mediano plazo debería hacer factible la generación de empleos formales y productivos del 2026 en adelante, y mantener un entorno propicio para la sostenibilidad y crecimiento de las empresas.

El diálogo social es una herramienta fundamental para procurar consensos. De la mano con el tema de los salarios mínimos, también a nivel tripartito, hemos avanzado en una agenda conjunta de trabajo para diseñar fórmulas adecuadas que permitan encontrar respuestas equilibradas, a efecto de reducir gradualmente la jornada laboral para llegar, en 2030, a una jornada de 40 horas con la flexibilidad requerida.

Y muchas gracias, señora Presidenta; muchas gracias, secretario del Trabajo; a las y los trabajadores, a los organismos empresariales, que pudimos llegar a estos buenos acuerdos en consenso, como lo ha dicho la señora Presidenta. Y que en este campo nos congratulamos de un responsable proceso de diálogo tripartito en el que hemos estado trabajando para conciliar intereses de cara a un primer ejercicio que permita avanzar en la reforma constitucional.

Creemos que cualquier ajuste de esta materia debe estar alineado con las capacidades económicas de las empresas, su estructura, orientación y ramo de actividad, y la necesaria revisión de los eventuales incrementos en costos laborables y posibles efectos negativos sobre la productividad.

Me parece importante reiterar que, para el sector empresarial mexicano, el desarrollo integral de los trabajadores y sus familias es una prioridad, ya que esto traerá beneficios para las empresas y para la sociedad en general.

El sector empresarial, aquí representado con todos los representantes de los organismos, está comprometido a enriquecer el diálogo social, lo mismo que a mantener y fortalecer la paz laboral, bajo un entorno estable y productivo que nos beneficia a todos.

Muchas, muchas gracias.

Muchas gracias, señora Presidenta.

PRESIDENTE DEL CONGRESO DEL TRABAJO, REYES SOBERANIS MORENO: Con su permiso, señora Presidenta.

Buenos días a todos.

Hoy se da un paso importante en la justicia social para los trabajadores. Reconocemos el cumplimiento del compromiso que hizo nuestra Presidenta, el 1º de mayo, de que se diera inicio al debate para llegar a los acuerdos sobre cómo implementar la reforma laboral de 40 horas a la semana.

Muchas gracias, Presidenta, por hacer suya también esta demanda legítima de los trabajadores.

De igual manera, le agradecemos al maestro Marath Bolaños por escucharnos a todos con los distintos puntos de vista y propuestas, por su visión y compromiso de impulsar una agenda política laboral para alcanzar un bienestar compartido y con justicia social.

Desde la promulgación de la Constitución de 1917, que sentó las bases de los derechos laborales con sentido social y humano, no se habían considerado en ninguno de los cambios en esta legislación laboral, en más de un siglo, la jornada laboral.

La evolución del trabajo en todos estos años ha traído grandes avances y mejoras en la elevación de la productividad y de la generación de riqueza. Por ello, es justo que, con el avance de la tecnología en los procesos productivos y de servicios, también traiga una mejora en la calidad de vida de los trabajadores.

Esta propuesta de reforma se da después de un largo proceso de análisis y discusiones de los diferentes sectores, en ella están las propuestas de los trabajadores.

Por ello, los trabajadores la respaldamos. No solo la respaldamos, sino también la defenderemos.

Al sector empresarial le reconocemos su voluntad para que avancemos en esta reforma. Proponemos que trabajemos juntos en este proceso de implementación. Tenemos propuestas concretas para cada sector y para cada tipo de empresa.

Con esta reforma tampoco queremos efectos negativos. Por ello, los trabajadores aportaremos los que nos corresponda.

De la mano con el Gobierno de la República, las organizaciones de trabajadores reiteramos el compromiso y la responsabilidad de cumplir con nuestra razón de ser en el desarrollo integral de los trabajadores y de nuestra nación.

Tenemos el reto de construir un país con justicia social.

Muchas gracias, Presidenta, por su apoyo.

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Bueno, pues ahora sí pasamos a las preguntas.

Invitamos a todos al final para que nos tomemos aquí la foto todos juntos.

(CONTINÚA…)

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