Versión estenográfica. Reunión Nacional de Universidades e Instituciones Públicas de Educación Superior. Ciudad de México

Versión estenográfica. Reunión Nacional de Universidades e Instituciones Públicas de Educación Superior. Ciudad de México

#Nacionales.-PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Muy buenas tardes.

Me da gusto estar con ustedes.

Mario, secretario de Educación.

Rosaura. Rosaura tiene el nombre de la Secretaría más larga que hay en todo el gobierno: Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, Humanidades, todos los saberes juntos.

Rector de la UNAM, me da gusto encontrarnos.

Igual al director del Poli.

A las y los rectores que están aquí presentes.

A todas y todos.

Creo que estamos hoy representados, todas las instituciones públicas de educación superior en el país. Una enorme responsabilidad lo que significa la educación superior en México.

Como saben, soy universitaria. Durante muchos años de mi vida me dediqué a la investigación. Fui parte de los académicos o las académicas, las y los académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México; fui investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM por muchos años. Y me siento muy orgullosa de ello.

Pero me siento también muy orgullosa de mi vida como estudiante, no solamente por lo que significó ser parte de una universidad pública, sino por lo que representó una generación que luchó por el derecho a la educación.

En aquellas épocas luchamos por que no hubiera rechazados, por que no hubiera colegiaturas, por que la educación pública fuera realmente gratuita, humanista, científica, y que no fuera un privilegio y que no se transformara en una mercancía, sino que realmente fuera un derecho.

Lo mismo que luché en aquellas épocas, hacia mediados, finales de los ’80, es lo mismo por lo que lucho ahora como Presidenta de México: por que la educación sea un derecho para todas y para todos; que no haya rechazados, que ningún joven que quiera estudiar la educación media superior no tenga el espacio para estudiarla, que ningún joven que tenga el deseo de ser universitario tenga la posibilidad de hacerlo.

Si un joven tiene una calificación aprobatoria del ciclo anterior, tiene derecho a seguir con el siguiente ciclo, tan sencillo como eso.

Y mientras más espacios educativos abramos en nuestro país, mientras más humanista se construya la educación en el sentido del reconocimiento de los grandes valores que dieron origen a México y que somos México, esa construcción humanista, sí universal, pero también basada en nuestra historia y los valores de nuestro pueblo, en la medida que abramos más espacios educativos, va a haber menos violencia, va a haber más paz, más seguridad.

La educación es el centro de la Transformación, siempre lo hemos pensado, y es el valor que ahora le damos.

¿A qué los convoco? Lo tengo que decir:

Lo primero, a que todos hagamos un ejercicio de Austeridad Republicana. Ya quedaron lejos los tiempos de la parafernalia del poder, de los privilegios. Todos podemos hacer un gran esfuerzo por nuestros estudiantes, por las y por los jóvenes; porque mientras menos privilegios haya, más matrícula se puede abrir.

¿Es factible?

Sí es factible; si no, no tendríamos la cantidad de Programas de Bienestar, obras estratégicas y acceso a la educación, y abriendo más espacios. Entonces, es una invitación cordial.

Sé de la autonomía, sé lo que significa la educación superior, pero es importante el reconocimiento de los valores fundamentales de las instituciones de educación superior, que no se pierdan.

Segundo. Los invito a ampliar la matrícula, a que todos en la medida de lo posible abramos más espacios a los estudiantes, de diferentes formas: la educación presencial, semipresencial, a distancia.

Tuvimos el ejemplo, cuando fui jefa de Gobierno con la Universidad Rosario Castellanos, que hoy hemos hecho Universidad Nacional, que es factible abrir espacios a la educación superior de calidad, garantizando distintas formas de acceso a la educación. Ampliar la matrícula.

Les invito también a acercarnos a la educación básica y a la media superior, a que no nos aislemos en la educación superior. Ahora hicimos un ejercicio extraordinario en la que la mayoría de ustedes participaron, si no es que todas y todos, de lo que llamamos ahora el “Bachillerato Nacional”.

Esta forma en que creció la educación media superior con distintas instituciones separadas unas de otras, y con esta idea de que había “preparatorias buenas” y “preparatorias malas”; que había educación media de calidad y educación media que no era de calidad. Todas las escuelas son buenas en nuestro país. Claro que siempre buscamos que sean mejores, pero todas son buenas.

Y la mejor demostración fue haber desaparecido el examen del Comipems en la educación media superior del Valle de México.

Lo presenté en una “mañanera”, con el examen de acceso a la educación media superior en donde un estudiante en el Valle de México, a partir de un examen, se le definía por la cantidad de respuestas aprobadas o de número de respuestas aprobadas en el examen, se le determinaba si iba a una escuela o a otra escuela; con una visión a un joven de 15 años, de que “dependiendo de lo que había hecho en un día de su vida, iba a ir a una buena escuela o una escuela no tan buena”.

Y nosotros decidimos que todas las escuelas eran buenas, y que había que darle la oportunidad a los estudiantes de que decidieran, por ellos mismos, asistir a la escuela que les quede más cerca de su casa.

Bueno, en la primera opción había estudiantes que se quedaban en el lugar 20 o más de su elección. Con el nuevo ejercicio, donde ya no hay examen, sino sencillamente una distribución, a partir de lo que quiere el estudiante, la mayoría de los estudiantes se quedaron en sus tres primeras opciones.

Al mismo tiempo, a la educación media superior le dimos un paraguas, que son ustedes. Le digo “le dimos”, porque me siento parte de este ejercicio: que la UNAM pudiera certificar parte de los estudios de un Conalep, de un CBTIS, de un CETIS, de un Bachilleres, de otros centros de educación media superior que no fueran los propios de la UNAM; que la UAM hiciera lo mismo, que el IPN hiciera lo mismo, que el TecNM, en fin.

Le cambió la vida a los jóvenes, porque ya no se sienten rechazados, sino todo lo contrario, son parte del Sistema de Educación Media Superior, del Bachillerato Nacional.

Este ejercicio que logramos hacerlo en tan solo un año —aquí está Tania Rodríguez, la subsecretaria de Educación Media Superior, y por supuesto Mario, que fue parte de este gran ejercicio, y ustedes— muestra que es factible romper esos paradigmas que tuvimos durante tantos años, y que esta idea de que “no todas las escuelas son buenas”, es completamente falsa.

Todas las escuelas de educación básica, de educación media superior y superior, públicas son buenas; y si trabajamos en colectivo, vamos a ser mejores todavía.

Entonces, los convoco a acercarse a la educación básica, a la educación media superior; que seamos parte de un sistema educativo y no islas en nuestro país, en el Sistema Educativo Nacional.

Les invito también a acercarnos a nuestros jóvenes, que nos lo están pidiendo; a que no haya división entre la autoridad y el joven; a que seamos parte de una comunidad; a que, si las y los jóvenes nos demandan, es porque algo legítimo tienen que decirnos; a que los escuchemos y a que seamos parte de la construcción de una comunidad educativa; no solamente a formar jóvenes en el conocimiento, sino a formar ciudadanos, ciudadanas, a ser parte de la construcción de nuestro país.

Y en este mundo de las redes sociales tan demandantes para un joven, seamos lo suficientemente flexibles para escuchar y atender esta educación emocional, mental, salud, como le queramos llamar, que es una demanda muy importante de las y los estudiantes de educación media superior y superior de nuestro país.

Les convoco también a que juntos atendamos los problemas de la nación, a que no nos separemos entre gobierno y universidades. No me refiero a intervenir el gobierno en las universidades porque jamás sería mi idea, si siempre defendí la autonomía universitaria, no; a que construyamos juntos las salidas a los inmensos problemas que tiene México.

A que las universidades, las instituciones de educación superior podamos construir la soberanía tecnológica, de innovación.

A que no solo los investigadores, las investigadoras, los profesores, tengamos nuestro espacio de clase y después a producir artículos, que está muy bien que lo hagamos como investigadores, sino que realmente construyamos juntos las posibilidades de desarrollo enormes que tiene nuestro país.

Y les convoco también —eso ya lo oyeron— a esta gran convocatoria que nos hace la Secretaría de Educación Pública, a ser parte de esta plataforma de SaberesMX.

Tiene un enorme futuro y potencial esta plataforma. Parece menor, pero si construimos o hacemos que en esta plataforma mucho de lo que se enseña en nuestras universidades, institutos de educación superior, sea parte de la plataforma y lo pongamos a disposición de cualquier persona, vamos a hacer que las universidades se acerquen más a la gente, al pueblo, que se acerquen más a todas y todos los ciudadanos.

SaberesMX es una enorme oportunidad para aprender termodinámica, para aprender cálculo, para aprender álgebra, para aprender Inteligencia Artificial, para releer a Aristóteles, para conocer a los mayas, a los antiguos mexicas, a los de hoy, para aprender p’urhépecha, para aprender náhuatl, para conocer las leyes, para conocer nuestra Constitución.

Es decir, es una enorme oportunidad para certificarse en un saber. Y por eso, lleva el nombre de “Saberes”, porque son saberes, todos los saberes que podamos construir en esta plataforma, aquellos que están certificados por ustedes, por las propias universidades.

Es un esfuerzo que nos permite acercarnos y, en vez de —como se hizo durante tantos años— individualizarnos tanto en el trabajo académico, construir de nuevo comunidades colectivas dentro de nuestras instituciones.

Así que les invito a ser parte de esta Transformación que vive México, a ser parte de esta construcción colectiva de nuestro país, y acercarnos siempre y nunca alejarnos del pueblo.

Esa es la convocatoria que les hago hoy.

Muchas gracias a todas y a todos.

MODERADOR: Preside este evento, Primera Reunión Nacional de Universidades e Instituciones Públicas de Educación Superior para la Transformación de México, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

Le acompañan:

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.

La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez.

El subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas.

La rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, Alma Xóchitl Herrera Márquez.

El director general del Instituto Politécnico Nacional, Arturo Reyes Sandoval.

La rectora de la Universidad Pedagógica Nacional, Rosa María Torres Hernández.

La rectora de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, Lilian Kravzov Appel.

El secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, Luis Armando González Placencia.

El director general del Tecnológico Nacional de México, Ramón Jiménez López.

La rectora de la Benemérita Universidad de Puebla, María Lilia Cedillo Ramírez.

La rectora de la Universidad Tecnológica de Tula-Tepeji, Irasema Ernestina Linares Medina.

La rectora de la Universidad Intercultural del Pueblo, Sofonías Milca Antonio González.

Directora de la Escuela Normal del Valle del Mezquital, en Hidalgo, María Guadalupe Guzmán Villa.

Asimismo, damos la bienvenida a los representantes de los medios de comunicación y a quienes nos siguen a través de las redes sociales.

Todas y todos ustedes sean bienvenidos.

Procedemos con el mensaje de bienvenida a cargo del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.

SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA, MARIO DELGADO CARRILLO: Muy buenos días a todas y a todos.

Bienvenidos, bienvenidas.

Presidenta Claudia Sheinbaum, qué honor que visite nuevamente la Secretaría de Educación Pública. Le agradecemos esta convocatoria.

A todas las instituciones de educación superior de nuestro país.

A universidades autónomas, politécnicas, tecnológicas, normales, centros de investigación, por supuesto a nuestras universidades nacionales, el Politécnico Nacional, en fin, todas las instituciones que están representadas.

Bienvenidos, bienvenidas, todas.

Secretaria Rosaura Ruiz, bienvenida a la Secretaría de Educación Pública; secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, gracias por la cooperación permanente, por la coordinación que tenemos todo el tiempo.

También le agradezco al rector de la UNAM su presencia aquí en la SEP, Leonardo Lomelí.

Al doctor Arturo Reyes, director general del Instituto Politécnico Nacional. Doctor, muchísimas gracias por estar presente.

A nuestra querida doctora Alma Herrera, rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos.

A la doctora Rosa María Torres, rectora de la Pedagógica Nacional.

A Lilian Kravzov, de la Universidad Abierta y a Distancia.

A Luis Armando González Placencia, de ANUIES, que es un aliado fundamental de esta Secretaría en la relación que tenemos con todas y todos ustedes.

Nuestro querido profe Ramón Jiménez, que está haciendo un trabajo extraordinario en el TecNM. Y ya ven, conste que dije: hay respuesta.

La doctora María Lilia Cedillo, de Puebla, bienvenida, de la Universidad Benemérita de Puebla.

Irasema Ernestina Linares, rectora de la Benemérita Universidad Tecnológica de Tula-Tepeji, la primera Universidad Tecnológica que tuvimos en el país.

A la maestra Sofonías Antonio González, rectora de la Universidad Intercultural del Pueblo, muchísimas gracias por acompañarnos.

Y a la doctora María Guadalupe Guzmán, directora de la Escuela Normal del Valle del Mezquital.

Y gracias a todas y todos ustedes.

En su libro 21 Lecciones para el siglo XXI, el profesor Noah Harari asegura que “la humanidad se enfrenta a revoluciones sin precedentes; todos nuestros relatos antiguos se están desmoronando y hasta el momento no ha surgido ningún relato nuevo para sustituirlos”.

“¿Cómo prepararnos y preparar a nuestras hijas y nuestros hijos para un mundo de transformaciones sin precedentes y de incertidumbres radicales?”, se pregunta.

La generación que está naciendo en estos años se incorporará al mercado laboral alrededor del 2050 y va a vivir hasta el siglo XXII.

¿Cómo será la economía? ¿Cómo será la vida cotidiana en el 2050? ¿Cómo se van a relacionar? ¿Cómo se van a comunicar? ¿Qué tipo de habilidades, de conocimientos, herramientas, van a necesitar para conseguir un empleo y, más allá, para comprender la vida?

Es escalofriante reconocerlo, pero no lo sabemos, nunca ha sido tan difícil predecir el futuro.

Estamos en la era del conocimiento, donde este se duplica cada 24 horas, volviendo cada vez más complejo discernir entre saberes relevantes, datos superfluos e información maliciosa o falsa.

El mundo cambia con una velocidad que arrastra consigo certezas antiguas, y quedarse inmóvil significa extraviarse. La única certeza que tenemos es el cambio radical.

Por eso, las universidades necesitan cambiar con nosotros desde adentro. Necesitamos instituciones que eduquen para la libertad, para la conciencia crítica y la transformación del mundo. Necesitamos preguntarnos: ¿para qué existe una universidad y qué sentido tiene en la vida de la gente?

Esto es redefinir su propósito para formar a cabalidad personas completas, que piensen por sí mismas, creativas, capaces de construir conocimiento colectivamente y que sigan aprendiendo durante toda su vida, que sean capaces de reinventarse.

Personas también sensibles que miren su entorno y sepan transformarlo con conciencia.

Gente que sepa leer el mundo y sea capaz de reescribirlo.

La tarea de las universidades no puede ser solo la transferencia de conocimientos técnicos, ¿por qué?, porque nuestras y nuestros estudiantes van a enfrentar un mundo del trabajo muy incierto. Ellas y ellos van a elaborar empleos que aún no existen, por más raro que parezca; ni siquiera tienen nombre.

Van a resolver problemas que no imaginamos. Por eso, la universidad en estos tiempos debe romper, primero, con la idea de que la educación termina al obtener un título.

La educación permanente debe ser un derecho, que las personas puedan volver cuando necesiten aprender algo nuevo, o cambiar de oficio o recapacitarse o reinventarse, y que ofrezca posibilidades, la universidad, de hacerlo, de recibirlos y hacer esta reinvención.

Un sistema educativo que reconozca también los saberes populares, los conocimientos comunitarios. Todo lo que se aprende en la praxis de la vida tiene valor.

Que construya trayectorias flexibles para el aprendizaje permanente.

En este proceso, la tecnología debe ser nuestra aliada porque, como advirtió el filósofo Byung-Chul Han recientemente al recibir el premio Princesa de Asturias: “La tecnología sin control político, la técnica sin ética puede adoptar una forma monstruosa y esclavizar a las personas”.

Y con la Inteligencia Artificial existe el enorme riesgo de que el ser humano acabe convertido en esclavo de su propia creación. Sin embargo, la tecnología bien utilizada también puede democratizar el conocimiento, acercarlo más a la gente en más lugares y en más momentos de la vida.

Para esto, debemos tener claridad en el sentido de la educación que buscamos, con el fin de que la tecnología no se sustituya nunca al vínculo humano ni sea instrumento de dominación, sino que sirva para que seamos más libres para poder abrazarnos a la distancia cuando sea necesario y dispongamos de más tiempo para realizarnos a plenitud.

En este reto por una educación que nos fortalezca como humanidad, en estos tiempos de incertidumbre, la salud mental de nuestras y nuestros estudiantes es fundamental. Mantener la paz mental al abrazar la incertidumbre no es fácil, es más fácil enseñar una ecuación o historia.

En la era del rendimiento constante vivimos agotados, empujados por una maquinaria que confunde valor con productividad y ser con hacer.

Nuestros estudiantes, además de tareas, también deben cargar con la exigencia de ser siempre más rápidos, más eficientes, más exitosos, para una sociedad de consumo permanente y una productividad sin propósito claro.

Frente a esa fatiga del alma, la educación debe ser un refugio y una resistencia donde podamos recuperar la alegría de aprender juntos, un espacio para el descanso que piensa, que piensa para la comunidad, que se cobija a sí misma y para el tiempo que, más allá de logros, se mida en humanidad compartida.

La plataforma Saberes, que se presenta hoy, es una iniciativa de la Presidenta de la República que va más allá de ser un instrumento digital, ahora lo va a presentar con más detalle Ricardo Villanueva.

Es algo más profundo, es una primera respuesta, es una invitación a reformar de manera profunda la arquitectura de la educación superior, que ha prevalecido durante décadas, para evitar que las nuevas generaciones encuentren a la educación superior irrelevante o a que perdamos la batalla frente a las certificaciones de empresas globales que prometen altas remuneraciones a inmediatas especializaciones.

Por eso, las universidades tienen cuatro retos fundamentales que pretendemos abordar justamente con Saberes, y con todas y todos ustedes porque es una plataforma de conocimiento colectivo:

El primero es ponderar el humanismo al centro, que aprendan que aprender sirva para el buen vivir, para construir comunidades donde valga la pena estar, que el conocimiento no sea solo producir.

Segundo, integrar a la tecnología, sobre todo, la Inteligencia Artificial, de manera crítica, ética y responsable en todos los procesos; que sirva para acortar brechas entre las personas para dar oportunidades a quien más lo necesita y democratizar los saberes.

El tercero, es reforzar su papel y su impacto hacia el bien público. Las universidades existen porque el pueblo las necesita y las sostiene. Deben servir para el bien común y para la transformación social, con coherencia en el decir y en el hacer.

Y el cuarto, es repensarse y transformarse desde dentro. Estamos en un momento decisivo para que las universidades se miren a sí mismas con la misma honestidad con que siempre han mirado al mundo; con la misma capacidad de innovación, reflexión y crítica que históricamente han ofrecido a la sociedad.

Presidenta:

Estamos construyendo un proceso de genuina gobernanza colaborativa y de voluntad de mejora con las universidades e instituciones de educación superior; una pedagogía dialógica en la cual se están sumando todas las instituciones educativas, sin distinción, para transformar a México y para transformarse a sí mismas.

Cada mes se han reunido de manera virtual más de mil 300 rectoras y rectores de universidades e instituciones de educación superior de todos los subsistemas.

Hemos impulsado las Jornadas Nacionales por la Paz y contra las Adicciones. Por cierto, que este viernes y sábado, este 7 y 8 [de noviembre] tendremos una Jornada más; donde han participado más de un millón de estudiantes de educación media superior.

También hemos trabajado en los tequios, en los Murales por la Paz, los Círculos de Lectura y actividades para promover la convivencia real.

Se está realizando con ellos también el Censo Nacional sobre los Usos y Percepciones de la Inteligencia Artificial en la Educación Superior.

Y hemos realizado 16 talleres estratégicos para la reconversión, aprendizaje digital y microcredenciales en todo el país, para que la educación universitaria vaya de la mano con los sectores a los que usted ha convocado y la estrategia resumida en el Plan México.

Nuestras universidades siguen trabajando de manera coordinada con nosotros para lograr la meta que usted ha establecido: llegar al 55 por ciento de cobertura a la que nos hemos comprometido porque —como usted bien afirma— la educación superior también es un derecho y no puede ser el privilegio de unos cuantos.

Todo esto es con la certeza, —bueno, ahora ya hemos llegado a 5.5 millones de estudiantes en las aulas universitarias— y todo esto nace de una misma certeza: la educación superior puede y debe mejorar la vida real de la gente. Esto es la Transformación de México desde su raíz.

Nuestro horizonte es una universidad que enseña a vivir con dignidad y libertad, que forme seres humanos conscientes de su poder transformador, que sean creativos y solidarios, que tengan un profundo amor a la patria y se sientan orgullosos de nuestra historia y nuestra cultura.

Universidades que nunca traicionen al pueblo, que sean el corazón del progreso y la conciencia que nos recuerda hacia dónde debemos ir todas y todos los mexicanos.

Lugares donde la sabiduría, la igualdad y la justicia sean inseparables.

Muchas gracias.

Bienvenidos, bienvenidas todas y todos.

MODERADOR: Estimado público, escuchemos el mensaje que nos dirige la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez.

SECRETARIA DE CIENCIA, HUMANIDADES, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN, ROSAURA RUIZ GUTIÉRREZ: Con su permiso, señora Presidenta.

Otra vez los saludo, muy contenta de estar aquí, sobre todo lo significativo que es que estemos con la Presidenta Sheinbaum, que —todos sabemos— es una académica y, además, la primera mujer Presidenta, también la primera científica que ha llegado o persona científica que ha llegado a la Presidencia.

Hoy nos convoca una causa mayor… Perdón, saludo al resto del presídium. Ya no me tardo tanto. Son muchos, pero todos trabajamos constantemente, de manera que estoy muy contenta de seguir aquí trabajando. Director de la UNAM, director del Politécnico, de Tecnológico, todos trabajamos juntos y me da mucho gusto verlos aquí.

Hoy nos convoca una causa mayor y un hecho histórico: por primera vez en este sexenio el Gobierno de México y las instituciones de educación superior del país nos reunimos para construir una estrategia colaborativa hacia una transformación educativa y social, fundada en la justicia y la prosperidad compartida.

Esta reunión reitera la voluntad del Gobierno de México de colocar al conocimiento en el centro del proyecto nacional.

Que, por primera vez exista una Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación es una clara señal de la valoración que el gobierno de la Doctora Sheinbaum otorga a la comunidad científica, tecnológica y humanística.

Esta convocatoria a las instituciones de educación superior se suma al Proyecto de Transformación Nacional; responde a una visión coherente que ha guiado a la Presidenta a lo largo de su trayectoria, una política basada en la evidencia científica, humanística, tecnológica, con pensamiento crítico y el compromiso con la equidad social y ambiental.

En un momento en que resurgen en el mundo discursos anticientíficos y negacionistas promovidos por movimientos de extrema derecha, es fundamental que defendamos el conocimiento como un bien público y reafirmemos su papel en la construcción de sociedades libres, justas y solidarias. Y la mejor forma de hacerlo es mostrar con hechos que los frutos del conocimiento científico, humanístico y tecnológico contribuyen directamente al bienestar social, fortalecen la democracia y amplían las capacidades de nuestra nación.

En la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, la Secihti, entendemos que una de nuestras labores esenciales es acercar a la comunidad científica a la solución de los problemas públicos y sociales.

El nuevo Programa Sectorial de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación 2025-2030 marca un cambio profundo en la forma de concebir la política científica en México. Propone una gobernanza colaborativa del conocimiento, intersecretarial e intersectorial, basada en la articulación entre los distintos órdenes de gobierno, las instituciones educativas, las comunidades y los sectores social y productivo.

En este nuevo marco, las instituciones de educación superior adquieren un papel estratégico para la política nacional de estos temas.

Con presencia en todas las entidades federativas, estas instituciones son nodos de transferencia de conocimiento y tecnología que vinculan la investigación con la innovación, la industria y las políticas públicas.

Su fortalecimiento significa transformar los resultados científicos en soluciones tangibles que mejoren la vida de las personas, impulsen el desarrollo regional y reduzcan la dependencia tecnológica del país.

La gobernanza colaborativa implica, así, pasar de un sistema fragmentado a un sistema corresponsable, donde la investigación se piense como un bien público y una tarea compartida.

En esa lógica de trabajo conjunto han surgido los proyectos estratégicos que hoy expresan la visión transformadora de la ciencia mexicana que tiene el Gobierno de México.

Además de los proyectos de desarrollo tecnológicos, que ya seguramente conocen, todos hemos participado en ellos, como “Olinia”, “Kutsari”, o la constelación de satélites de observación terrestre, también estamos trabajando en otros proyectos estratégicos de los que me gustaría comentarles.

Actualmente se está desarrollando, por ejemplo, la iniciativa para crear el Centro Nacional de Supercómputo, proyecto iniciado ya por 10 clústers de supercomputación, de los cuales 6 se encuentran interconectadas actualmente por fibra óptica a través de la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet, CUDI o Internet 2.

También estamos creando Laboratorio Interinstitucional de Inteligencia Artificial, que incluye a todas las instituciones de educación superior que cuentan con grupos de investigación en el área, y seguramente pronto todos lo tendrán.

También, dentro de la Red ECOs Nacional hemos confirmado el Grupo de Trabajo de Cambio Climático, que articula los esfuerzos de investigadoras e investigadores de distintas disciplinas para ofrecer soluciones frente a uno de los más grandes desafíos de nuestro tiempo. Este grupo desarrolla investigaciones sobre resiliencia, adaptación y mitigación, promueve la transición justa hacia una economía baja en carbono y coordina la creación de la Red para el Fortalecimiento del Sistema de Prevención-Monitoreo de Desastres Naturales que nos pidió la Doctora Sheinbaum.

Esta red vincula instituciones académicas, dependencias federales y gobiernos locales para mejorar los sistemas de alerta temprana, la modelación de escenarios de riesgo y la evaluación de vulnerabilidades mediante el uso de inteligencia artificial, supercómputo y cartografía de alta resolución.

En este sentido, estamos desarrollando también el Proyecto “Apixqui”, que consiste en un sistema interinstitucional de monitoreo metaoceánico y alerta temprana de eventos extremos, que reforzará la vigilancia en la costa del Pacífico.

El propósito de esas iniciativas es claro: proteger a las personas y a los ecosistemas con base en la mejor evidencia científica disponible, reforzando así la capacidad del Estado para anticipar y prevenir ante fenómenos hidrometeorológicos extremos.

Otro de los proyectos que reflejan la amplitud de miras que tiene este gobierno es el análisis del discurso y las identidades políticas impulsado desde las humanidades y las ciencias sociales. Su propósito es examinar críticamente las ideas, discursos, categorías y tendencias que están configurando la vida política contemporánea para comprender su evolución histórica y sus implicaciones en la cultura democrática.

En un contexto en el que ciertas identidades políticas intentan apropiarse de nociones que forman parte del acervo de los movimientos nacional populares, como la idea de libertad, la democracia, la crítica, el antiautoritarismo, este proyecto busca reconstruir el sentido histórico y social de estas categorías.

Recordar que la izquierda entiende la defensa de la libertad sin rescindir la de solidaridad, responsabilidad y reconocimiento mutuo; que en la defensa del Estado de derecho y la ampliación de la democracia los movimientos sociales han hecho aportes fundamentales, evidentemente, el ‘68, el CU y muchos otros movimientos a lo largo y ancho del país.

Este proyecto también busca aportar a la comprensión de los movimientos de extrema derecha y contribuir a la discusión sobre si estos fenómenos se pueden interpretar como parte de un resurgimiento de tendencias fascistas, de debate sobre qué tanto tiene que ver este momento histórico con aquel que se vivió en la década de los ‘30 del siglo pasado, siempre desde una perspectiva crítica y académicamente diversa.

Historiar y filosofar los conceptos, las identidades y tendencias sociales es también defender su sentido ético y colectivo, reivindicando que la democracia es fruto de procesos históricos que merecen ser comprendidos.

En el marco del Plan México, en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, impulsamos también una estrategia nacional para que el conocimiento generado en las instituciones de educación superior del país se transforme en productos, servicios y soluciones que nos permitan acelerar el tránsito a una economía basada en el conocimiento.

Un ejemplo emblemático del compromiso del Gobierno de México con la ampliación de oportunidades educativas es la Universidad Nacional Rosario Castellanos, una institución que encarna el espíritu de esa Transformación con más de 77 mil estudiantes mil 700 docentes y presencia ya en nueve entidades federativas, que incluyen Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Estado de México, Tlaxcala, San Luis Potosí, Yucatán; y estamos ya en proceso de abrir nuevas unidades académicas en Campeche, Colima, Michoacán y en la Ciudad de México, con la nueva sede en Tlalpan.

Hoy, desde la primera reunión nacional, reiteramos la convocatoria de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a todas las instituciones de educación superior del país. Es tiempo de sumar esfuerzos, de poner el conocimiento, la creatividad y el compromiso al servicio de la nación.

México cuenta con una comunidad científica y académica excepcional. Si trabajamos juntos y juntas, con visión, solidaridad y responsabilidad, construiremos un país más justo, más libre y más próspero para todas y todos.

Muchas gracias.

MODERADOR: A continuación, se proyectará el video Plataforma SaberesMX.

(INICIA VIDEO)

VOZ MUJER: La educación superior vive un momento crucial a nivel global.

Los modelos tradicionales resultan ineficientes. Durante décadas, la universidad fue pensada para jóvenes de 18 a 23 años. Pero el mundo está cambiando, la vigencia del conocimiento cada vez es más corta.

Una persona podría cambiar entre cinco y siete veces de profesión durante toda su vida.

Y los niños de hoy aún no saben a qué se dedicarán, simplemente porque sus profesiones aún no se han inventado.

(MUJER EN VIDEOLLAMADA): Señor Rodríguez, por favor, ¿puede poner su documento en la nube?

INTERVENCIÓN HOMBRE: ¿En la nube? Sí, sí. ¿Me permites un segundo? Hija, hija.

VOZ MUJER JOVEN: Porque el título universitario tradicional no debe ser el único camino para el reconocimiento y la posibilidad de una vida digna. Por eso, en esta era de inteligencia artificial y de transformación digital necesitamos universidades que mantengan viva su esencia humanista.

Desde el Gobierno de México avanzamos hacia una educación superior más flexible, inclusiva y profundamente comprometida con todas y todos los mexicanos.

Lanzamos SaberesMX, la gran plataforma de plataformas, pública, gratuita, abierta a todas las personas de todas las edades, un ecosistema de aprendizaje para que nadie se quede afuera, para que nadie se quede atrás.

INTERVENCIÓN MUJER: Mira, papá, encontré esta nueva plataforma, se llama “Saberes MX”.

VOZ MUJER: SaberesMx reunirá los mejores contenidos de las universidades del país, certificados por la SEP, con cursos cortos, microcredenciales acumulables y trayectorias formativas, que servirán tanto para el empleo, como para el bienestar integral.

Esta plataforma marca el inicio de una transformación profunda hacia una educación superior más flexible, personalizada y orientada al aprendizaje a lo largo de la vida.

Más allá del título, el futuro será reconocer, validar y acumular los saberes y competencias adquiridos en diferentes contextos, formales, no formales e informales, construyendo así trayectorias de aprendizaje y trabajo más dinámicas, transferibles y transparentes.

En esta plataforma nacional se podrán buscar contenidos de acuerdo a las necesidades de cada persona, por duración, por tema, por objetivos de aprendizaje, además de cursos en tendencia y participación en foros y comunidades de aprendizaje.

Los cursos incorporan recursos multimedia diseñados para que aprender sea una experiencia dinámica, entretenida, lúdica y accesible para todas y todos.

SaberesMX también se podrá conectar con todas las plataformas de las instituciones de educación superior. Gracias a su arquitectura, las instituciones podrán subir sus propios contenidos, y medir y analizar el avance de sus estudiantes.

Es una herramienta para democratizar el acceso al conocimiento, acelerar estudios y abrir oportunidades en cualquier etapa de la vida.

Es también mecanismo para flexibilizar la educación superior a través de aprendizaje multimodal.

¿Para quién es SaberesMX?

INTERVENCIÓN HOMBRE: Yo no terminé mi carrera, pero quiero que reconozcan lo que sé.

INTERVENCIÓN MUJER: Quiero cambiar de oficio, pero necesito aprender algo nuevo.

INTERVENCIÓN HOMBRE: Tengo 52 años y por primera vez me siento parte de la universidad.

INTERVENCIÓN MUJER: Tengo 17 años y no sabía qué estudiar. Gracias a los cursos de SaberesMX podré tener clara mi vocación.

INTERVENCIÓN MUJER: Soy estudiante de informática y gracias a los créditos que tomé en SaberesMX avanzaré más rápido en mi ingeniería.

VOZ MUJER: SaberesMX no es solo una plataforma, es una nueva puerta para volver a aprender, es el compromiso de un país que entiende que la educación a lo largo de la vida es un derecho, no un privilegio.

Aprender es un derecho que no caduca. Así, México se coloca a la vanguardia en la construcción de un sistema educativo superior más abierto, flexible y justo.

SaberesMX, educación superior para toda la vida.

VOZ MUJER: Gobierno de México.

(FINALIZA VIDEO)

MODERADOR: Damos el uso de la palabra al subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí, quien presentará la plataforma SaberesMX.

SUBSECRETARIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR, RICARDO VILLANUEVA LOMELÍ: Bueno, muy buenos días a todas y a todos.

Presidenta, en verdad, muchísimas gracias por convocarnos, por reunirnos. Y muchísimas gracias por acompañarnos el día de hoy.

Debo decirles, perdón, pero como exrector me dan ustedes envidia de la buena, eh, del evento que están viviendo. Su presencia en este encuentro con todas las instituciones de educación superior del país marca un hecho inédito en muchos años.

Y para mí, envía un mensaje muy claro: que para transformar la educación superior en México necesitamos escucharnos, necesitamos ser autocríticos, necesitamos unir voluntades y, sobre todo, necesitamos colaborar todos, todos los que estamos aquí, sin reservas por este país.

Vivimos tiempos donde la historia ya no solo se escribe en décadas y en papel, sino también se escribe en clics y en pantallas táctiles, donde las tecnologías evolucionen en días o semanas, mientras nuestras normas, procesos y hasta nuestros planes de estudio tardan años en actualizarse.

En la historia de la humanidad, las universidades siempre hemos sido la locomotora para el desarrollo social, y yo lamentaría mucho, y no podemos permitir, que pasemos a ser un vagón de carga. Ese es nuestro gran desafío, que nuestro modelo educativo y nuestros procesos no se vuelvan obsoletos mientras el mundo se reinventa cada mañana.

La verdad puede ser incómoda, pero es urgente asumirla. Y entre universitarios podemos y sabemos decirnos las cosas.

La información y el conocimiento ya avanzan más rápido que nosotros y, además, han dejado de ser lineales y permanentes.

En el pasado lo que aprendías en la universidad te servía toda la vida. Hoy nuestras y nuestros estudiantes cambiarán de empleo, de rol y de rumbo muchas veces durante su vida, algunos estudios dicen que entre cinco y siete veces.

Los estudiantes que el día de hoy están en nuestras aulas deberán resolver problemas que aún no existen y enfrentarán desafíos —como lo dijo el secretario— que aún no tienen nombre.

Mientras el teléfono tardó 90 años en llegar a los primeros 100 millones de seres humanos, Chat GPT lo hizo en dos meses; y el día de hoy más de 800 millones de seres humanos —esto es el 10 por ciento de la población mundial— usa la Inteligencia Artificial cada semana.

Ante esta realidad, las universidades no podemos temerle a la tecnología, lo que debemos hacer es aprovecharla, pero, sobre todo, lo que urge que hagamos las universidades es humanizarla.

Se estima que más de dos tercios de los jóvenes que hoy ingresan al Sistema Educativo tendrán empleos que aún hoy no existen.

Entonces, ¿qué debe enseñar una universidad que no sabe a qué se dedicarán sus estudiantes cuando ese empleo aún no existe? Esa fue la pregunta que más me inquietó cuando yo estaba en su lugar, cuando yo era rector, y me sigue inquietando todos los días.

Definitivamente la respuesta no está en predecir el futuro, la respuesta está en construir una universidad abierta para toda la vida.

Así, cuando exista ese empleo que hoy no existe, la universidad debe estar abierta para que cualquier mexicano pueda regresar.

Una universidad que llegue a los que no pudieron llegar a ella.

Una universidad que busque y acompañe a quien dejó sus estudios inconclusos, que son 10 millones de mexicanos los que tenemos así; que se acerque a quien necesita reconvertirse y aprender cosas nuevas, y que reconozca y dé valor a los saberes informales de aquellos que aprendieron muchísimas cosas fuera de nuestras aulas, pero aún no tienen un papel que les respalde y le dé valor a toda esa sabiduría.

Cuántos de nosotros no conocemos a un maestro albañil que sabe lo mismo o más que un ingeniero civil, pero este mundo no se los reconoce.

Las universidades debemos entender que no hay saber pequeño si ese saber puede transformar una vida. Por eso, hoy queremos presentar con mucho orgullo SaberesMX, la primera plataforma pública nacional de microcredenciales para la vida y el trabajo, impulsada por la Secretaría de Educación Pública y que se seguirá construyendo con los contenidos de todos los que están el día de hoy aquí presentes. Ustedes pongan los contenidos y hacemos trato.

SaberesMX es más que una herramienta tecnológica.

En realidad, SaberesMX quisiera pensarlo que es una metáfora, sí, en realidad me gusta pensar en esta plataforma como una metáfora de lo que queremos construir. Un país donde el conocimiento no tenga barreras, donde todos los que estamos aquí trabajemos de la mano para que la educación no sea un privilegio, sino un derecho, pero un derecho que nos acompañe toda la vida.

SaberesMX puede ser el gran pretexto para tener un espacio donde rompamos las barreras entre los distintos subsistemas que estamos el día de hoy aquí, entre instituciones y que juntos construyamos contenidos para jóvenes universitarios, pero también para toda la población de todas las edades.

El modelo de universidad que recibe en su gran mayoría jóvenes de 18 a 23 años y no los vuelve a ver en su vida, es un modelo caduco. Y les doy un ejemplo: cada institución aquí presente tiene más egresados que estudiantes en activo.

Y me pregunto a ellos, a todos nuestros egresados: ¿Qué les estamos ofreciendo?

Pues debemos ofrecerles un espacio para regresar a su universidad, actualizarse, a reconvertirse durante toda la vida y que esté abierta la universidad para cada mexicano cada vez que nos necesite.

La Unesco ha señalado con mucha claridad que las microcredenciales vinculan el aprendizaje con la inclusión social y con las transformaciones aceleradas del trabajo. Al ofrecer trayectos cortos y verificables, permiten adquirir nuevas habilidades sin interrumpir la vida laboral; y a las universidades les puede permitir, a todos ustedes, flexibilizar sus trayectorias.

Pero, sobre todo, los cursos cortos abren oportunidades a sectores históricamente excluidos: a mujeres, a trabajadores informales, a comunidades rurales.

En países donde la educación reproduce desigualdades, las microcredenciales pueden ayudar a actualizarnos, a terminar nuestros estudios, a ampliar el acceso a un empleo digno y al aprendizaje, en general, a lo largo de toda la vida.

Por eso queremos que SaberesMX, más que una herramienta técnica, sea un verdadero instrumento de movilidad social y un ecosistema abierto de aprendizaje para democratizar el acceso al conocimiento y al reconocimiento de todos los saberes.

Esta plataforma también será una poderosa herramienta de orientación vocacional, donde un estudiante de preparatoria podrá consultar los detalles y contenidos de todas las carreras que ustedes ofrecen.

Y ahí también ustedes podrán promover las nuevas carreras y los cursos de vanguardia como: Inteligencia Artificial, Ciencia de Datos y Ciberseguridad.

Queremos inspirar a los jóvenes de las preparatorias. Y las universidades debemos ayudar al Sistema de Educación Media Superior a esto, debemos ayudarle a los jóvenes de prepa a elegir su camino.

El primer curso que se ha diseñado para esta plataforma y con el que daremos inicio el 17 de noviembre, tal cual como quedamos, Presidenta, es sobre Prevención de Adicciones, un tema que nos duele y nos une, y que puede marcar la diferencia en la vida de millones de estudiantes.

Empezar con este primer curso sobre Prevención de Adicciones no es una casualidad, es un mensaje de la importancia que tiene la prevención de las adicciones, para nuestra Presidenta, de todos nuestros jóvenes.

Y también es un mensaje de que las universidades no solo debemos formar profesionistas, en las universidades formamos seres humanos de manera integral en toda la extensión de la palabra. Las universidades formamos buenos ciudadanos.

Este curso ha sido construido con la coordinación de la maestra Leticia Ramírez y todo su equipo de trabajo, con las y los mejores expertos de la Secretaría de Salud y Conasama, a quienes les agradecemos, pero también con el apoyo técnico de equipos académicos y de diseño y producción digital de la UNAM y del Tec de Monterrey, y que al final también la Universidad de Guadalajara entró al rescate con tres videos que nos faltaban para cumplirle la fecha a la Presidenta.

Muchas gracias a todos los académicos, a todos los expertos, que se involucraron para construir un curso con 71 herramientas didácticas entre videos, infografías, evaluaciones, un curso de 18 horas que será con el que arranquemos y que aspiramos a que 5.5 millones de estudiantes lo tomen.

Yo quisiera pedir un fuerte aplauso para toda esa coordinación, porque esto es SaberesMX.

Como lo decía, esta plataforma sí es un pretexto para que nos reúna la Secretaría de Salud, a la UNAM, al TEC, a la UdeG, a todos ustedes Tecnológicos normales, para diseñar cursos, eso ya valió más la pena que la propia plataforma.

Porque en México —como lo dice nuestra Presidenta— creemos en el poder de la educación, pero no en cualquier educación, creemos en la educación que humaniza, la que transforma, pero, sobre todo, en México creemos en la educación que no deja a nadie afuera.

Por eso estamos aquí, algunos lejos de la familia, pero todos muy cerca de una convicción, la de un México donde aprender sea una posibilidad para todas y todos, y no el privilegio de unos cuantos; donde cada estudiante, cada trabajadora, cada joven sepa que siempre tendrá una puerta abierta.

SaberesMX no es un portal, es una puerta nueva y deberá ser una puerta abierta.

Más que una plataforma, SaberesMX es simplemente el inicio del compromiso de que la universidad nunca más será una estación de paso, sino un puerto seguro al que cada persona pueda volver, una y otra vez, para aprender y reaprender, para construir y reconstruirse, o simplemente para seguir soñando.

Porque solo así, como estamos el día de hoy, juntas y juntos todos, lograremos la transformación de la educación y, por lo tanto, la transformación de México.

Muchísimas gracias.

MODERADOR: Escuchemos el mensaje que nos dirige el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas.

RECTOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO, LEONARDO LOMELÍ VANEGAS: Muy buenas tardes.

Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Maestro Mario Delgado, secretario de Educación Pública.

Doctora Rosaura Ruiz, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.

Doctor Ricardo Villanueva, subsecretario de Educación Superior.

Muy estimados colegas, rectoras, rectores de universidades.

Directoras y directores generales de instituciones de educación superior y centros de investigación.

Sin duda, es una gran ocasión el estar reunidos el día de hoy en este espléndido edificio que es, además, escenario vivo de nuestra historia y de la historia de la educación en México para tener este encuentro con la Presidenta de la República, de instituciones de educación superior, para también conocer la plataforma SaberesMX, que constituye un esfuerzo muy importante, que estoy seguro, que dará frutos para poder impulsar el desarrollo del país.

Como ya lo ha dicho el secretario de Educación, como lo ha reiterado también el subsecretario de Educación Superior, vivimos en un siglo caracterizado por el avance vertiginoso del conocimiento; a ello habría que añadir que el conocimiento se ha convertido, hoy más que nunca, en un factor de transformación económica, política y social.

Por eso mismo, las universidades y las instituciones de educación superior enfrentamos un gran reto: La obsolescencia de los conocimientos que se imparten es cada vez más acelerada y esto es lo que nos lleva a reconocer la necesidad de que contemos no solamente con sistemas robustos de educación continua, sino también con plataformas de educación en línea que permitan la capacitación oportuna, no solo de nuestros egresados y egresadas, sino que estén a la disposición de toda la población que quiera acceder tanto a actualizaciones generales como a capacitaciones específicas sobre muy variados temas.

De ahí que la suma de esfuerzos que implica la construcción de la plataforma SaberesMX sea tan relevante.

Existen, sin duda, muchas plataformas de educación en línea con un alcance muy importante, pero la mayoría de ellas son plataformas privadas; este es un esfuerzo público que congrega a la educación superior del país y que estoy seguro que dará resultados para poder ofrecer a la población un amplio conjunto de cursos que permitan certificar habilidades específicas, “microcredenciales” como se le llama en otras latitudes, que de esta manera permitirán incluso con flexibilidad, construir incluso reconocimientos formales de estudios como licenciaturas, maestrías, grados, que en un momento dado podrán hacer mucho más flexible la educación.

En este siglo que se caracteriza por procesos muy impresionantes de cambio científico y tecnológico. Los países que se están adaptando mejor a todos estos impactos que tiene en el mercado laboral el avance de la tecnología son aquellos que han desarrollado sistemas de flexiseguridad: por un lado, son flexibles tanto en la educación y en la capacitación de su personal, como también en crear estructuras de seguridad social que permitan apoyar a la población en estos esfuerzos por transitar de un trabajo a otro y por capacitarse permanentemente.

Ese, sin duda, es también un reto para las universidades e instituciones de educación superior. Tenemos que adecuar con mayor oportunidad nuestros planes y programas de estudio, tenemos que revisar nuestras estrategias de enseñanza, tenemos que revisar nuestras estructuras internas, tenemos que estar al día para poder atender estos desafíos y al mismo tiempo, para procurar también la formación integral de nuestros estudiantes: su formación física, su formación cultural, y también atender a su salud mental que, hoy lo sabemos, es muy importante para tener un desarrollo integral y estar en posibilidades de aprovechar todo el potencial que les brinda la educación.

Hoy más que nunca resulta pertinente recordar el modelo fundacional del Colegio de Ciencias y Humanidades, en el cual estudió la Presidenta de la República: aprender a aprender.

Al final, lo que tenemos que hacer es enseñar a nuestras jóvenes, a nuestros jóvenes a aprender para toda la vida, a investigar para poder encontrar respuestas a todos los problemas que se les presentan.

Nos corresponde a nosotros sentar las bases en la educación universitaria; ofrecer también el acompañamiento del que hablaba el subsecretario a lo largo de toda la vida; coordinarnos entre nosotros para poder ofrecer un Sistema Nacional de Capacitación a través de esta plataforma Saberes México, y de esta manera contribuir a que nuestro país pueda reinsertarse de manera virtuosa en la globalización, en beneficio de toda su población y democratizando el acceso a la educación para nuestro pueblo.

Eso es algo en lo que estamos comprometidas las universidades autónomas, las instituciones de educación superior y el Gobierno de la República. Y estoy seguro que con esta alianza lograremos impulsar el desarrollo del país al que nos ha convocado la Presidenta de la República.

“Por mi raza hablará el espíritu”.

MODERADOR: A continuación, hará uso del micrófono el director general del Instituto Politécnico Nacional, Arturo Reyes Sandoval.

DIRECTOR GENERAL DEL INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL (IPN), ARTURO REYES SANDOVAL: En nombre del Instituto Politécnico Nacional, saludo con mucho gusto a nuestra Presidenta, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, así como al secretario de Educación Pública, maestro Mario Delgado Carrillo, y a todos quienes están presentes aquí en el presídium y que han sido debidamente presentados.

Estimadas rectoras, rectores, directoras y directores, autoridades educativas de las instituciones de educación superior de México:

Es un honor encontrarme con todas y todos ustedes.

Este encuentro nos convoca el día de hoy a reflexionar sobre un pilar para la transformación del país, la educación superior, pero vista desde otro enfoque que es muy importante: una educación superior que sea continua, que sea para la vida, que permita —como hace rato se mencionaba— que las instituciones de educación superior sean un puerto para que nuestros egresados puedan regresar continuamente y puedan prepararse aún más para conocimiento, para carreras que tal vez aún no tenemos en el mapa, que no conocemos.

Por ello, en el Instituto Politécnico Nacional estamos convencidos de que la educación superior, pero también la educación media superior, se erigen como un derecho; pero también como el impulso de la Transformación que anhelamos en nuestro país.

En este sentido, las instituciones de educación superior deben ocuparse continuamente de resolver los problemas de la sociedad, por ser fuente de comprensión de un mundo cada vez más interconectado.

Al invertir en la formación integral y pertinente, no solo generamos profesionistas altamente competitivos; cultivamos también una sociedad crítica, comprometida pero también, más que nada, una ciudadanía muy sensible al entorno que nos rodea.

La educación superior que se brinda a través de las diferentes universidades e instituciones como las que el día de hoy acompañamos este evento, impulsa el desarrollo económico de un país como el nuestro.

Además, forman talento que garantiza la justicia social, al cerrar brechas de desigualdad y asegurar el bienestar colectivo.

Las universidades son, entonces, semilleros de soluciones, la conciencia crítica de la nación y el motor de la soberanía.

Una transformación educativa e innovadora debe de adaptarse a las necesidades de la sociedad contemporánea, es el reto de la educación superior de este siglo.

Con gran gusto les comparto que, el próximo 1º de enero de 2026, el Instituto Politécnico Nacional cumplirá ya 90 años, y a lo largo de este tiempo hemos sido fieles a los ideales cardenistas de justicia social e impulso de la soberanía científica y tecnológica de nuestro país.

Si bien, estos ideales son una guía permanente, la complejidad de nuestro tiempo nos impone redefinir el rumbo.

Tenemos grandes desafíos, y se ha repetido el de la Inteligencia Artificial. Estos desafíos están transformando, día a día, profesiones a una velocidad vertiginosa.

Corremos el riesgo de que la desigualdad fragmente regiones y oportunidades.

Además, el bienestar socioemocional de las y los jóvenes y la creación de entornos libres de violencia se han convertido en aspectos tan relevantes como alcanzar la excelencia académica.

Tenemos que ir más allá de nuestras fortalezas tradicionales. Eso ya no es una opción, es una medida urgente de supervivencia y relevancia de la educación superior en México.

En el Politécnico, nuestra respuesta ante el panorama actual ha sido la ampliación de la cobertura educativa con el enfoque de justicia regional.

Con ello, en los últimos cinco años hemos inaugurado cuatro nuevas unidades profesionales interdisciplinarias de nivel superior ubicadas estratégicamente en la Ciudad de México, en el Estado de México, en Puebla, en Tlaxcala y en Palenque, Chiapas; además de dos unidades adicionales que ya tenemos en puerta en el estado de Guerrero.

Sabemos que establecer una unidad profesional implica una gran inversión, es una estructura muy grande.

Por eso, debemos de pensar en formas alternativas de cómo hacer llegar una educación de alta calidad no solo a las capitales de los estados, sino a las ciudades más pequeñas, ciudades donde muchas jóvenes y muchos jóvenes no tienen la oportunidad de salir a las capitales de sus estados.

Por ello, hemos fortalecido Polivirtual. Y a través de una educación a distancia, de una educación virtual, tenemos ya 28 mil 176 estudiantes.

Hace un par de meses, y uno de los ejemplos más interesantes es el municipio de González, en Tamaulipas, donde el presidente municipal, con apoyo del Congreso de ese estado, arregló un plantel que estaba vacío, de nivel medio superior; y con ello, a través de Polivirtual, y ellos proporcionando computadoras, hemos dado la oportunidad de estudiar a 200 jóvenes que no podían salir de su ciudad e ir a la capital del estado.

Hablo de jóvenes por la mentalidad, porque tenemos de edades pequeñas, pero también tenemos estudiantes de 65 y 70 años de edad que han ingresado al Politécnico a través de esta forma de educación de Polivirtual.

Y con ello, también han tenido acceso a las becas que a través del Gobierno Federal se les asigna, no solo a nivel superior, sino a los estudiantes que se han inscrito a Polivirtual a nivel medio superior.

Por ello, la vocación histórica del Politécnico Nacional en ciencias e ingenierías nos coloca en una primera línea, que es disruptiva.

Siendo conscientes de ello —y como se mencionó— para evitar la obsolescencia de nuestros programas, a partir de que asumí el cargo de director general, desde el 2020, se han aprobado 20 nuevos programas académicos de nivel superior, entre los que destacan:

La Ingeniería en Meteorología, que rápidamente se estableció en menos de 9 meses, después de los tristes sucesos que ocurrieron en Acapulco.

Ingeniería Ferroviaria, para apoyar todos los trabajos del Tren Maya.

Ingeniería Biotecnológica.

Control y Automatización.

Y por supuesto, desde hace 5 años tenemos la carrera de Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos.

Tenemos también un gran impulso en los modelos de educación dual.

Como ejemplo de educación dual está en Zacatecas, en el ramo minero, que alterna la formación en aulas y prácticas directas en minas, en colaboración con empresas del estado de Zacatecas, en participación o con participación de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería campus Zacatecas.

Tenemos presente que las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial y el análisis masivo de todos los datos que se generan en las diversas industrias, pero también en los gobiernos de nuestro México, no solo deben de integrarse tanto en carreras de vanguardia, sino como herramientas transversales en nuestros programas.

Por ello, es importante fortalecer la infraestructura tecnológica y asegurar así, la equidad y soberanía digital, garantizar que las y los futuros profesionistas de México no solo usen la Inteligencia Artificial, sino que sean capaces de crearla y dirigirla con ética y visión nacional.

La academia no debe de vivir aislada, debe ser un socio activo y estratégico del desarrollo nacional. Por ello, estamos convencidos de que las instituciones de educación superior que hemos sido convocadas por nuestra Presidenta para contribuir a los proyectos estratégicos nacionales, lo hemos hecho no solo con la seguridad de nuestras capacidades y fortalezas, sino con mucho orgullo y la certeza de que México se convierta en la potencia científica y tecnológica que hemos anhelado durante muchos años, y ahora nuestra Presidenta está dando pasos decisivos para lograrlo.

En nuestro caso, en el Politécnico, nos sumamos a proyectos que apuestan por redefinir nuestra matriz productiva y tecnológica nacional, me refiero de manera específica a las iniciativas “Olinia” y “Kutsari”.

La formación de capital humano altamente especializada demanda que generemos cuadros altamente profesionales para el proyecto “Kutsari”, el impulso a los semiconductores; y la ingeniería innovadora requerida para el desarrollo de vehículos eléctricos con “Olinia”. Todo ello son ejemplos claros de cómo la educación superior de alto nivel se traduce directamente en soberanía para el país.

Finalmente, para elevar nuestra visión al futuro, jamás debemos perder de vista a quienes son la razón de ser de todo este esfuerzo: nuestras y nuestros jóvenes, quienes nos exigen entornos libres de violencia y nos confían su salud mental y sus sueños.

Hoy reafirmamos nuestro compromiso más profundo: que la excelencia científica y tecnológica que impulsamos desde la educación superior esté cimentada en el cuidado integral y la ética humanista.

Agradezco la oportunidad de poder compartir una visión de nuestro presente y también la visión de futuro del Politécnico, en colaboración con todas las instituciones de educación superior, reafirmando el compromiso de cumplir con la misión de nuestro lema que es: “Poner la técnica al servicio de la patria”.

Muchas gracias.

MODERADOR: Damos uso de la palabra a la rectora de la Universidad Intercultural del Pueblo, Sofonías Milca Antonio González.

RECTORA DE LA UNIVERSIDAD INTERCULTURAL DEL PUEBLO, SOFONÍAS MILCA ANTONIO GONZÁLEZ: Muy buenos días, estimadas y estimados aquí presentes.

Doctora Claudia Sheinbaum, Presidenta del pueblo de México.

Maestro Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación.

Doctor Ricardo Villanueva Lomelí, subsecretario de Educación Superior.

Doctor Carlos Iván Moreno Arellano, director general de Educación Superior Intercultural.

Maestra Elvira Méndez Bautista, directora de Educación Intercultural.

Compañeras, compañeros rectores, que he tenido el gusto de conocer, a los que compartimos el presídium.

A todas y todos, muy buen día.

Quiero dirigirme en un mensaje con mi lengua materna en este momento.

(Habla en lengua indígena). He dicho en mi lengua materna, Presidenta de México: Es un verdadero honor participar en este evento, como muestra del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, y que requiere una suma de esfuerzos.

En mi lengua he dicho: Darnos la mano, unidos para poder lograr la Transformación de este México que todos anhelamos, y que las universidades interculturales nos sumamos a esta noble tarea.

Doctora Claudia Sheinbaum, como lo ha señalado, la educación es un derecho y no un privilegio. Y con ese objetivo hemos puesto todo nuestro esfuerzo en avanzar en el cumplimiento del derecho a la educación superior.

Nos hemos sumado tanto a los objetivos de incrementar la matrícula y mejorar los resultados y ampliar las opciones de formación profesional, así como a la colaboración con el sistema educativo en su conjunto.

Participamos en la traducción e interpretación de los nuevos libros de texto desde los principios que establece la Nueva Escuela Mexicana.

Y de manera transversal, colaboramos en acciones que desarrollan las Secretarías: del Bienestar, de la Mujer, Relaciones Exteriores, por citar algunos.

De manera especial, estamos presentes en el cumplimiento de los Planes de Justicia en aquellas regiones en donde las comunidades han demandado que la educación superior sea pertinente, cultural y lingüísticamente.

Derivado de ello, hemos iniciado un proceso para incorporar la interculturalidad en toda la educación superior, empezando con las Universidades Tecnológicas de la Tarahumara, del Mezquital y Etchojoa.

A ellos se suman las recientes aperturas de:

Las Universidades Interculturales de Jalisco.

Para la Igualdad, en Aguascalientes.

Del Pueblo Yaqui

Y de la primera Afrouniversidad Politécnica Intercultural.

Así como la Universidad Intercultural del Pueblo, del cual orgullosamente pertenezco.

Así como la creación de las Universidades Interculturales de Morelos y la Universidad Intercultural Tecnológica y Politécnica, de Aquila, Michoacán.

Sumando a todas estas instituciones, hoy somos 28 Universidades Interculturales, con 71 unidades académicas, en donde se imparten 8 carreras de Técnico Superior Universitario, 107 licenciaturas, 22 maestrías, 10 doctorados.

Una matrícula que rebasa los 27 mil estudiantes, en donde más del 64 por ciento somos mujeres.

Los retos son muchos.

En la gran mayoría de los lugares en donde se encuentran estas universidades nunca se había contado con opciones de educación superior. Sin duda, el tema de los presupuestos es constante, pero más allá de ello —como lo ha señalado el maestro Mario Delgado— el reto es dignificar el trabajo que realizamos en las Universidades Interculturales, de ampliar y mejorar las condiciones en que se forman las nuevas generaciones y, en particular, las juventudes indígenas y afromexicanas, que hoy tienen en nuestras instituciones un espacio para revertir las condiciones de desigualdad que históricamente caracterizaban al sistema educativo.

Las tareas no son sencillas, en muchos espacios es necesario reforzar los compromisos para garantizar el derecho a la educación superior desde la interculturalidad crítica para combatir las desigualdades, la exclusión y, con ello, eliminar todo tipo de violencia.

Señora Presidenta:

Quiero decirle que en alguna ocasión escuché que decían: “Si llegó la Presidenta, no llegamos todas”.

Hoy quiero decirle que: porque usted es Presidenta, yo soy rectora de una Universidad Intercultural.

Gracias.

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