#Nacionales.-PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Buenos días.
El día de hoy vamos a hablar sobre estas medidas, este incremento en el IEPS de un peso —ustedes saben—, para bebidas azucaradas, que tiene una motivación en salud. El objetivo no tiene nada que ver con recaudar, sino al revés, con que no se tome tantas bebidas azucaradas, que no se abuse de las bebidas azucaradas, por el efecto que tiene en la salud de todas y de todos nosotros, y particularmente de los niños y las niñas.
Entonces, para ello viene el Gabinete de Salud: está el doctor Kershenobich, secretario de Salud; está Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial; Zoé Robledo, director general del IMSS; Martí Batres, director general del ISSSTE; y Alejandro Svarch, director general del IMSS Bienestar.
Quería comentar dos cosas, antes de pasarles la palabra:
La primera. Hemos estado ayer, cercanos y con los equipos junto a la jefa de Gobierno, por el lamentable suceso, accidente, que ocurrió el día de ayer en Iztapalapa. Han estado los tres compañeros de los sistemas de salud muy pendientes; obviamente, Secretaría de Defensa, Marina; y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, que desde el primer momento estuvo ahí.
Estamos apoyando en todo lo que se necesita. Nuestra solidaridad a todos aquellos familiares que perdieron a una persona. Y lo que se necesite, vamos a estar ahí muy pendientes.
Eso es lo primero.
Lo segundo, también lamentar este suceso que hubo en los Estados Unidos con este activista, esta persona activista, Charlie Kirk. También estamos totalmente en contra de cualquier violencia, y particularmente la violencia política. Entonces, también nuestra condena a actos de este tipo.
Bueno, pasamos entonces al otro tema.
Primero Eduardo, luego el doctor Kershenobich, luego Zoé, y después Martí y Alejandro Svarch.
―Adelante, Eduardo―.
Ah, bueno, y está con nosotros Noemí.
SUBSECRETARIO DE INTEGRACIÓN Y DESARROLLO DEL SECTOR SALUD, EDUARDO CLARK GARCÍA DOBARGANES: Muchas gracias, Presidenta. Con su permiso. Hola, muy buenos días a todos. Un gusto saludarlos.
Les queremos hoy platicar sobre las medidas saludables en el marco de la estrategia “Vive Saludable, Vive Feliz”. Ustedes saben, se presentó el Paquete Económico, ha generado mucha conversación y queremos platicarles de por qué tomamos esta decisión como sector salud.
En primer lugar, comentarles, platicarles, mostrarles que la evidencia global es contundente.
Medidas saludables como la que estamos implementando en México: salvan vidas; reducen el consumo de los productos dañinos, como es el caso de refresco y otras bebidas azucaradas, eso hace que mejore la salud individual y poblacional, además de fortalecer las capacidades productivas de las personas que no tienen temas de incapacidades, por ejemplo.
Y generan, finalmente —aunque no es el punto central— como mecanismo secundario, recursos que se destinan a la salud, a la prevención y a la educación. Todo esto no lo decimos nosotros, lo dicen centenares, sino miles de médicos, científicos, organizaciones civiles, organizaciones internacionales y organismos multilaterales en México y en el mundo.
Por ejemplo, este tipo de medidas saludables, como la que estamos implementando en nuestro país, se aplican hoy ya, en más de 119 países en todo el mundo. No es algo que estemos solo haciendo en México, es una política pública probada.
Y aquí les ponemos algunos de los ejemplos tal vez más contundentes, no los únicos, pero algunos que pueden servir para ilustrar el poder y el impacto que puede tener esto en reducir en algunas conductas que dañan la salud:
En el Reino Unido, que se implementó una medida como esta, bajó 30 por ciento el azúcar en los refrescos que fueron reformulados.
En Sudáfrica, en un año después de haber implementado una medida muy similar a la de México, bajó en 29 por ciento el consumo de bebidas azucaradas.
En Chile, ya en nuestro continente, medidas similares también bajaron en 21 por ciento el consumo de medidas azucaradas.
Y en Estados Unidos, donde muchas de estas medidas ocurren desde lo local, por ejemplo, la ciudad de Berkeley, que fue la primera ciudad en California y en Estados Unidos en implementar este tipo de medidas: vio una reducción del 10 por ciento prácticamente el primer año, después de que se implementaron; y acumulado en los primeros 3 años una reducción gigantesca de casi 52 por ciento.
Nosotros en México ya comenzamos esta ruta hace más de una década, en el 2014 se implementó el IEPS a cada litro de refresco por un peso y en el primer año hubo una caída de 5.5 por ciento, que creció a un número mayor, a partir de los siguientes años. Ahora, nosotros damos un siguiente paso para fortalecer este tipo de medidas que salvan vidas.
¿Por qué estamos haciendo esto?
Creo que todos en nuestro país lo sabemos, aunque vale la pena reforzar: porque las calorías vacías de las bebidas azucaradas, de los refrescos y otro tipo de bebidas son calorías vacías que generan muerte y enfermedad.
En México el refresco sigue siendo más barato que en muchas partes del mundo y mucho más barato que en muchos países con los que nos comparamos económicamente, y nos hemos convertido, desafortunadamente, en el país con el mayor consumo de refresco por persona en todo el mundo.
En promedio, cada mexicano toma 166 litros cada año. Y cada refresco de 600 mililitros —como ustedes saben— son 15 cucharadas de azúcar, imagínenselo cuando lo vemos por 166 litros por promedio persona al año.
Y aunque el costo de un litro de refresco es bajo relativamente, el consumo prolongado sale caro en lo individual, en lo personal y también en lo colectivo en nuestro país.
Tienen cero valor nutricional, no aportan vitaminas, minerales, ni fibra, y tienen un alto riesgo al incrementar muertes prevenibles y prevalencia de síndrome metabólico como diabetes, hipertensión, obesidad, entre otras.
Son un factor de enfermedad masiva y son hoy la primera fuente de azúcar en la dieta mexicana, por eso, la importancia de este tipo de medidas como las que se anunciaron hace un par de días.
El refresco y los edulcorantes, el refresco azucarado y el que tiene edulcorantes no solo causa obesidad, que luego parece ser la principal preocupación para muchas personas, también mutilan, enferman y matan.
En México, por ejemplo, hoy ya 1 de cada 3 niños mexicanos tiene sobrepeso u obesidad; muchos viven con hipertensión, muchos viven con prediabetes. Y si esa prediabetes se convierte en diabetes, nunca se curará. Una consecuencia de una mala conducta en la infancia puede volverse una sentencia de enfermedad el resto de sus vidas.
En México más de 100 mil personas al año están ya en diálisis o hemodiálisis, terapia de sustitución renal.
¿Qué significa esto?
Que prácticamente todos ellos pasan tres veces a la semana 4 horas de su vida conectados a una máquina para seguir con vida.
Tenemos más de 27 mil amputaciones cada año; cada hora 75 mexicanos pierden una pierna, un pie, asociado a enfermedades como la diabetes.
Una de cada 3 muertes de nuestro país está asociada a muertes por infarto, muy vinculadas a hipertensión y diabetes.
Y el refresco, si bien no es la única causa, es un motor silencioso de estas enfermedades, que han hecho que en los últimos años la diabetes ya sea la segunda causa de muerte más grande en nuestro país, con casi 100 mil muertes al año.
Estas tragedias no son casualidad, están vinculadas al consumo excesivo de bebidas azucaradas.
¿Qué es también muy triste? Y ¿qué coincide, además, con el periodo neoliberal en nuestro país?
En 40 años en México, de los ’80 a la fecha, pasamos a ser una población sana a una población enferma. En los años ’80 menos del 10 por ciento de los adultos tenían obesidad; hoy, prácticamente 3 de cada 4 tienen obesidad o diabetes, digo, sobrepeso, perdón.
Si ven la gráfica de hasta el lado izquierdo, pueden ver cómo la obesidad creció de ser menos de 10 por ciento de los adultos en el ’88, a casi 39 por ciento de los adultos en las últimas mediciones.
La diabetes en los ’80 no era la epidemia que es hoy, teníamos menos de 2 millones de diabéticos. Pueden ver la gráfica en la cual hemos pasado en estos 40 años a casi 18 por ciento de los adultos con esta enfermedad.
Y la hipertensión, hoy ya afecta a 1 de cada 3 mexicanos adultos.
¿Qué ha pasado?
Pueden ver la gráfica hasta la derecha, se ha prácticamente triplicado la tasa de muertes por enfermedades al corazón.
En 1980: 60 de cada mil muertes tenían que ver con una enfermedad del corazón; hoy son casi 163 de cada mil muertes. Todo esto vinculado a enfermedades metabólicas como son la obesidad, el sobrepeso, la diabetes y la hipertensión.
Esta crisis no era inevitable, es una crisis asociada a la epidemia de consumo de refrescos y comida chatarra en nuestro país.
La epidemia de estas enfermedades ―y esto debe ser muy claro para todos, para nosotros que estamos en el sector salud es clarísimo, pero ojalá la población lo conozca―, esta epidemia de enfermedades —porque no hay otra manera de llamarlo— podría colapsar en el mediano y largo plazo al sistema de salud.
Ya hoy en México se destinan, entre el IMSS, el ISSSTE, el IMSS Bienestar, todos los sistemas de salud, cerca de 180 mil millones de pesos a atender las consecuencias médicas del sobrepeso y la obesidad: diabetes, hipertensión, falla renal crónica.
Cada paciente, de esos 100 mil pacientes que les comentamos, tienen diálisis, no solo tienen que conectarse 3 horas tres veces a la semana para seguir con vida, pero cuestan al sector salud 415 mil pesos por paciente al año, una cifra que claramente no es sostenible.
Y hoy ya, en las Unidades de Medicina Familiar del IMSS, el 40 por ciento de las atenciones que se dan están asociadas a diabetes, hipertensión u obesidad.
Si seguimos bajo esta senda de crecimiento que les mostrábamos, nuestro país no será capaz de soportar la carga que esto involucra en la salud de las personas.
Por esa razón es que estamos implementando medidas saludables como las que se anunciaron en el Paquete Económico 2026, que lo que espera es, precisamente, poder reducir el consumo de bebidas azucaradas y doblar la curva hacia mediano plazo para reducir la carga de enfermedades en nuestro país y mejorar el bienestar y la salud de todos los mexicanos.
Este IEPS existe desde hace ya 11 años, en ese momento empezó a un peso por litro. Y si tomamos los primeros 2 años donde hay mucha evidencia científica, es claro que sirvió: redujo en casi 10 por ciento el consumo de refresco en un primer momento.
Y para que ustedes sepan, 10 por ciento, si bien no es gigantesco, es importantísimo para mejorar la salud de los mexicanos en un país que consume cerca de 24 mil millones de litros de refresco y bebidas azucaradas al año.
Este IEPS fue subiendo poco a poco, del 2014 a la fecha, de acuerdo a la inflación para que este año estuviera en 1.65 pesos por litro. Ahora, el IEPS estará ligeramente arriba de los 3 pesos.
¿Qué significa eso?
Que la versión más común de compra de refresco para los mexicanos, que es la presentación de 600 mililitros, sube aproximadamente un peso en su costo.
¿Pero qué esperamos con esto?
No incrementar el costo, sino reducir el consumo. Esperamos —y de acuerdo a las estimaciones económicas— que esto pueda impactar en el primer y segundo año en una reducción de cerca del 7 por ciento en el consumo de refresco que nos ayude a mejorar la salud de los mexicanos.
Y, además, no como objetivo central, pero como un, también, desenlace que nos ayuda: podría recaudar hasta 41 mil millones de pesos que serán destinados —como ha mencionado la Presidenta— de manera íntegra a la salud de las y los mexicanos.
De esa manera podremos no solo reducir el consumo de refresco, prevenir la enfermedad, pero también utilizar estos recursos para ayudar a la salud de las personas que desafortunadamente ya agravaron derivado del consumo de refrescos
Muchas gracias.
Y le pasaría la palabra al doctor Kershenobich para que nos platique sobre qué medidas queremos implementar.
SECRETARIO DE SALUD, DAVID KERSHENOBICH STALNIKOWITZ: Con su permiso, Presidenta. Buenos días a todas y todos.
La siguiente pregunta tiene que ver con: ¿Cómo invertiremos cada peso en salud?, después de lo que acaba de presentar el subsecretario Eduardo Clark.
Y tenemos cuatro estrategias que son muy importantes para tratar, precisamente, de lograr que esas curvas que venían en ascenso de enfermedades crónicas no transmisibles se estabilicen y empiecen a descender:
Uno tiene que ver con la prevención y promoción, que explicaré dentro de unos momentos.
El segundo, con una forma de atención más moderna en el primer nivel de atención.
El tercero es la incorporación de tratamientos innovadores para el manejo de estas enfermedades.
Y por último, la atención de alta especialidad.
Todo esto son un grupo de medidas saludables para tratar de abatir esas curvas.
La primera que tiene que ver en la prevención es la campaña masiva de promoción de estilos de vida saludable. Y aquí tenemos varias propuestas que vamos a implementar:
Una es que estas campañas ocurran por medios digitales, que estén enfocadas tanto no nada más en el consumo de bebidas azucaradas y con edulcorantes, sino también con dieta, con ejercicio; que logremos difundir en parques, en anuncios la necesidad, precisamente, de tener una vida saludable.
Y también estamos en el proceso de implementar videojuegos para los niños que permitan, entonces, poder transmitir estos conceptos muy importantes, estas medidas saludables desde la infancia, aprovechando precisamente los videojuegos y tratando de disminuir la violencia en los videojuegos.
La modernización e innovación tiene que ver tanto con la detección como la atención médica del primer nivel. Estamos ya implementando los Protocolos Nacionales de Atención Médica en todo el país para que se vuelvan obligatorios y que entonces tengamos una manera de tratar en todo el país de una manera más adecuada estas enfermedades.
Uno de los aspectos muy importantes será la implementación, y esperamos desarrollarla, para el tamizaje, detección y seguimiento remoto, y también con apoyo de inteligencia artificial. El apoyo de inteligencia artificial lo queremos aplicar también en los mejores métodos para detección y seguimiento de estas enfermedades.
Dentro de unos momentos, el maestro Zoé Robledo, les presentará algunos de los equipos que nos permiten, precisamente, avanzar en la detección y seguimiento de los parámetros bioquímicos, como son la hemoglobina glicosilada: no no´más medir la glucosa, sino medir este método de hemoglobina glicosilada permite saber, se hace cada 3 meses, pero permite saber cómo han estado los niveles de glucosa durante ese tiempo, y si se tiene o no un control adecuado.
Y, además, lo que viene en el futuro muy inmediato es poderlo hacer a través del teléfono, nada más acercándonos el teléfono por un minuto y tener la determinación de hemoglobina glicosilada.
Un aspecto muy importante son los monitores continuos de glucosa, sobre todo, en la población pediátrica, que nos permite tener un mejor control de cómo está ese paciente e incluso la infusión de insulina, si llega a hacer falta.
Y algo muy importante que vamos a implementar es la detección temprana del daño renal, eso se hace midiendo microalbuminuria, que es una proteína que aparece en los enfermos diabéticos o con hipertensión arterial en la orina; con una tirita se puede detectar en fase temprana si tiene daño renal o no.
Los tratamientos más modernos estarán disponibles para todas y todos, sin importar de la institución.
Yo quisiera resaltar tres ejemplos de medicamentos innovadores que nos hacen cambiar completamente el pronóstico de un paciente con estas enfermedades:
Uno de ellos es, por ejemplo, una cosa que técnicamente se llama “semaglutida”. Pero el punto importante no es el nombre sino que son medicamentos que favorecen la producción de insulina y, por lo tanto, bajan los niveles de azúcar; hacen que el hígado produzca menos azúcar y a la vez reducen la velocidad del tránsito de los alimentos en el estómago y entonces, eso hace que se tarde más en llegar la glucosa.
Son nuevas formas de tratamiento para tener un mejor resultado.
Otro medicamento que es muy útil tiene que ver con que, cuando uno tiene azúcar en la orina, se reabsorbe parte de esa azúcar y se regresa a la sangre; y ahora, hay una serie de medicamentos que inhiben ese transporte.
Entonces, inhibiendo la producción de azúcar y también facilitando el que el azúcar que iba yo a tener en la sangre disminuya porque no llega de la orina, son nuevos medicamentos que son de mucha utilidad.
Y además, los dos ayudan a bajar de peso, mejoran la insuficiencia cardíaca, y por eso el concepto de una enfermedad metabólica.
El otro medicamento que es muy útil para reducir la necesidad de llegar a diálisis es una resina que se toma; se toma por vía oral y va reabsorbiendo el potasio que circula por el intestino e incluso llega al excremento, lo va a reabsorbiendo y entonces, va facilitando su eliminación e impide que llegue a la sangre.
Un enfermo que tiene daño en sus riñones, lo que tiene como factor desencadenante es el aumento de potasio. Y si favorecemos la excreción de potasio hacia afuera, entonces podemos retrasar que los enfermos lleguen a diálisis.
Y en tratamientos, todavía en la estrategia más especializada queremos tener dos políticas que son muy importantes:
Incrementar la cobertura de diálisis peritoneal y hemodiálisis. El lavado de sangre se puede hacer a través del abdomen o se puede hacer conectado a una máquina, que es la hemodiálisis. Actualmente, tenemos un tiempo de espera de varios días para que un paciente pueda acceder a este tipo de diálisis; vamos a incrementarla y vamos también a hacer que logremos desaparecer los tiempos de espera cuando un paciente requiera esto.
Y otro de los aspectos muy importantes es fortalecer la donación de órganos y la capacidad de procuración y de trasplantes en los riñones; porque otra de las medidas no nada más es lavar la sangre, sino que otra de las medidas es llegar hacer el trasplante en forma temprana para poder restituir una vida normal en una persona.
Estas son algunas de las medidas saludables que vamos a estar implementando en los meses siguientes.
Y a continuación, creo que el maestro Zoé Robledo presentará algunos de los equipos más innovadores.
DIRECTOR GENERAL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL (IMSS), ZOÉ ROBLEDO ABURTO: Muchas gracias. Muy buenos días. Con su permiso, Presidenta.
Como ya se ha mencionado, este tipo de medidas, además buscar que se disminuya el consumo, también son igualadores sociales, porque lo que van a permitir es acceder a los mismos equipos para todas las personas para lograr diagnosticar a tiempo, monitorear y controlar las tres grandes enfermedades asociadas a las bebidas azucaradas: la diabetes, la hipertensión y, desde luego, también el tema de la insuficiencia renal. En ese sentido, la posibilidad de acceder a la última tecnología se hace posible para todo el sector.
Y aquí tenemos dos ejemplos —si me permiten, me paso de este lado—, aquí tenemos dos ejemplos, porque también hay que decirlo: no todas las personas con diabetes tienen la posibilidad de acceder a lo mismo.
Pongo este primer ejemplo, la hemoglobina glicosilada, un análisis de sangre que, frente al análisis regular de glucosa, permite que los médicos, las médicas: primero, para los prediabéticos, para niños también, tener una detección mucho más oportuna, porque lo que hace es medir 3 meses los niveles de glucosa; es decir, un pinchazo o la medición normal te da la medición del momento, no los últimos 3 meses, no la parte continua.
¿Qué permite esto?
Una detección mucho más temprana. Y para las personas que ya tienen alguno de estos padecimientos, la posibilidad de controlar la enfermedad y evitar la progresión hacia las partes más críticas; por ejemplo, el daño renal y después la insuficiencia renal, que es uno de los costos asociados más altos que asume el sector.
Y otro equipo, también muy innovador, son estos parches de monitoreo continuo de la glucosa. Son parches que se aplican en la parte posterior del brazo, van sobre la piel, y de manera continua van midiendo con información que se emite hacia un dispositivo móvil, como un teléfono.
Por ejemplo, para los niños y las niñas con diabetes este mecanismo es mucho mejor que los glucómetros que todos conocemos de un pinchazo en el dedo, que después se va al equipo para medir la glucosa, porque también de esta manera se va haciendo el monitoreo continuo, se generan alarmas y en ambos casos la posibilidad de compartir información.
Muchas veces el argumento tenía que ver con costos o incluso que la tecnología se tenía que mandar, por ejemplo, de la hemoglobina glicosilada, a un laboratorio. Como saben, la Presidenta ha instruido con “Laboratorio en tu clínica” que se tengan equipos en el primer nivel de atención.
Estos son equipos que están directamente en los centros de salud, las pruebas no necesitan viajar a un laboratorio. Y ahí mismo ―vean el tamaño del equipo―, se hacen las pruebas. Y entonces, los médicos y las médicas tienen mucho mejores herramientas para la detección y, sobre todo, para el control de las enfermedades.
Recordemos que estas enfermedades se pueden prevenir, pero muchas veces cuando llegan ya no se pueden curar. Pero hay muchas etapas previas a la medicalización y, sobre todo, previas a las otras intervenciones como la diálisis o la hemodiálisis, que tenemos que lograr para que tengamos ―como ya se ha mencionado― un México, una población mucho, mucho más saludable.
Es cuanto, Presidenta.
Gracias.
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ―Martí―.
DIRECTOR GENERAL DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO (ISSSTE), MARTÍ BATRES GUADARRAMA: Muchas gracias, Presidenta. Muy buenos días. Muy buenos días a todos.
Estas medidas saludables que se están anunciando y promoviendo son muy importantes para el ISSSTE.
El ISSSTE tiene una derechohabiencia que tiene un porcentaje muy elevado de personas mayores, el 60 por ciento de las personas derechohabientes del ISSSTE son mayores de 40 años, el 40 por ciento es mayor de 60 años y, por lo tanto, el tema de la diabetes, de la hipertensión son muy fuertes en nuestra institución.
Tenemos una gran demanda de medicamentos como metformina, insulina, sitagliptina, liraglutide. Y tenemos que ir agrandando cada vez más los volúmenes de este tipo de medicamentos; sin embargo, no ha sido suficiente.
Y en los hospitales regionales que se han inaugurado por la Presidenta a lo largo de este año, los tres: Torreón, Acapulco, Tlajomulco, en cada uno de ellos hay salas de 50 equipos de hemodiálisis, o sea, cada vez incorporamos más y más equipos de hemodiálisis. Y esto implica o quiere decir que la calidad de vida de las personas que acuden a estos está ya muy deteriorada. Por lo tanto, necesitamos medidas saludables, medidas preventivas como estas que se han anunciado.
Simple y sencillamente lo que nosotros le comentamos a la gente directamente, a nuestros derechohabientes, es que, para que puedan medir lo que significa un refresco en términos de azúcar: es como si a un café le echaran 15 cucharadas de azúcar. ¿Qué cara pondríamos si frente a nuestros ojos le ponen 15 cucharadas de azúcar a un café? Pues eso es un refresco.
Y de esta forma hay una sensibilización del impacto tan negativo que esto tiene para nuestra salud.
Por lo tanto, nos parecen medidas saludables muy importantes para la derechohabiencia del ISSSTE.
Gracias, Presidenta.
DIRECTOR GENERAL DEL IMSS BIENESTAR, ALEJANDRO SVARCH PÉREZ: Muy buenos días. Con su permiso, Presidenta. Muy buenos días a todas y todos.
Celebrar profundamente, hoy es un día de fiesta para la salud pública de nuestro país. Estas medidas son muy favorables por dos elementos que quisiéramos explicar y que compartimos:
El primero, como se ha señalado, es una medida muy eficiente para evitar el consumo de estas bebidas que tienen una clara y muy evidente relación con crear enfermedad y muerte en la población. Cada vez que tomamos un vaso de una bebida azucarada aumenta en aproximadamente 25 por ciento el riesgo de que seamos diabéticos o que tengamos alguna enfermedad renal.
Entonces, esta medida tiene un efecto pedagógico para la población y que pueda identificar el precio real que tiene el producto y el impacto que tiene sobre él y sobre toda la sociedad.
La segunda medida, que es complementaria y simultánea, esto también obliga a la industria a reformular, a hacer productos más sanos y a poner la innovación en donde creemos que debe de estar, en hacer productos cada vez más saludables.
Por último, quisiéramos mandar un mensaje muy claro de que esta medida significa: menos enfermedad, porque quitamos los incentivos en consumir esos productos; y más salud, porque generamos recursos para poder atender a la población que desafortunadamente está padeciendo alguna consecuencia por el consumo de estos productos.
Muchas gracias.
Y felicidades, Presidenta.
PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Esta es la exposición de hoy y pasamos a las preguntas.
—A ver, Carlos, que hace mucho que no preguntas. Atrás. Hay muchos “Carlos”. ¿Cómo te llamas? De Milpa Alta. Era para atrás, pero, bueno, no importa—.