Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego.

Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego.

MODERADOR: Escuchemos el mensaje que dirige la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas.

PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Muchas gracias.

—Siéntense, por favor—

Muchas gracias a todas, a todos. Voy a ser breve.

Muchas gracias.

Saludo con respeto, cariño y admiración a nuestra querida jefa de Gobierno, a Clara Brugada. Gracias, Clara. Siempre es un gusto estar juntas.

Por supuesto, a Janecarlo, muchas gracias por recibirnos.

Al General secretario Ricardo Trevilla Trejo.

Al almirante secretario Raymundo Morales.

Y por supuesto, muchas gracias a las autoridades eclesiales: al rector de la Basílica de Guadalupe, monseñor Efraín Hernández; y al obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, a monseñor Salvador González. Muchas gracias por recibirnos en este significativo lugar para el pueblo de México.

#Nacionales.- Bueno, ya escucharon de qué se trata este programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, el objetivo es retirar armas de las casas, de las calles. La gente, sin decir dónde obtuvo el arma, si fue utilizada o no, le pedimos que las entreguen; y a cambio del arma se les da dinero, o a cambio de juguetes bélicos se les da un juguete educativo.

Hemos logrado, desde que inició este programa, recuperar más de 2 mil armas entregadas por las familias o por las personas, los jóvenes, los adultos, adultas mayores, que deciden de manera voluntaria entregar un arma y recibir recursos a cambio.

Es muy simbólico retirar un arma de la calle, un arma de una casa. Significa decirle: no a la guerra y sí a la paz.

El día de hoy, que se conmemora este Día Internacional del Desarme, de la Destrucción de Armas de Fuego, es un momento para reconocer lo que hemos hecho en este periodo junto con la ciudadanía; porque somos un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

Y esta acción no la podríamos haber hecho solos, es una acción que se hace con la ciudadanía, con la gente.

En 9 meses de gobierno —ya cumplimos 9 meses—, el día de ayer se presentó el Informe de seguridad, lo presentamos cada 15 días, y el día de ayer presentamos el informe en la disminución de los delitos:

Del 1º de octubre de 2024 al 30 de junio de 2025, hemos logrado reducir en 25 por ciento los homicidios en el país.

Es algo que no es sencillo y sabemos que tenemos que seguir trabajando, porque este es un asunto de todos los días, de todos los días, no puede uno descansar un solo día en la construcción de la paz y la disminución de la violencia en nuestro país.

Y la estrategia que hemos seguido consta de cuatro ejes, cuatro puntos sustantivos:

El primero es la Atención a las causas, que es esencia del gobierno y del proyecto del que provenimos, el de la Cuarta Transformación.

Antes se hablaba de prevención del delito, de atención a los jóvenes en algunos temas.

Y nosotros estamos convencidos que hay que fortalecer la Guardia Nacional; que hay que hacer inteligencia e investigación; que hay que coordinarse; que tenemos que tener mejores Policías, que tenemos que tener mejores Fiscalías, un mejor Poder Judicial. Pero no puede haber una política de seguridad, de construcción de la paz, de construcción de la justicia, si no se atienden las causas profundas de la violencia.

Y la única manera de atender las causas es atendiendo a las y a los jóvenes, dándoles derechos, el acceso a los derechos; haciendo todo lo que esté en nuestras manos para que ningún joven se quede sin estudiar, para que ningún joven se quede sin acceso a la educación.

Pero también que todos los jóvenes puedan tener acceso al deporte, si así lo desean; que todas y todos los jóvenes puedan tener acceso a la cultura, si así lo desean; que las y los jóvenes nunca se sientan solos, que sepan que son parte de una familia, que son parte de una comunidad; que nunca ni el gobierno, ni la sociedad los van a dejar solos.

Esa es la esencia. Por eso, es el abrazo a las y a los jóvenes de nuestro país.

Que sepan que la Atención a las causas tiene que ver con que las y los jóvenes son esencia, son el centro de la Transformación de nuestro país.

Y en la Atención a las causas está este programa, desarmar, que ninguna familia tenga un arma en su casa, que busquemos la manera distinta de relacionarnos entre todas las familias, entre todas las personas mexicanas; que ningún arma acabe con la vida de una persona. Esa es la esencia del programa que presentamos.

¿Quién hace esta destrucción?

La Secretaría de la Defensa Nacional, quien conduce este programa junto con la Secretaría de Gobernación, y por ello, le damos las gracias a Rosa Icela por este trabajo y al General Ricardo Trevilla Trejo.

Yo escribí unas palabras, que las voy a leer, para poder cerrar mi participación:

Hoy nos reunimos con el corazón abierto, como siempre, con la esperanza encendida y con la firme convicción de que estamos construyendo el mejor México posible, donde las balas no hieran a las personas, sino que se escondan, desaparezcan; donde no hablen las armas, las balas, más alto que las palabras; que las palabras siempre vuelen alto.

Un mundo donde las niñas y los niños, no importa en qué región vivan del país, no tengan miedo.

Un mundo, un país, donde la paz no sea un sueño lejano para algunas regiones del país, sino una realidad compartida.

Decimos “Sí al Desarme” porque entendemos que las armas no traen seguridad, sino traen silencio: silencio en las calles, silencio en los hogares, silencio en los corazones. Y nosotros lo que queremos es alegría en las calles, felicidad en los hogares y amor en los corazones.

Cada arma representa una oportunidad perdida de diálogo, de entendimiento, de vida. Cada disparo que se evita es una palabra que se puede decir. Cada arma que se apaga es un alma que se salva.

Decimos “Sí a la Paz”, no como una palabra bonita para los discursos, sino como una elección de vida. La paz se construye cada día con valentía, con perdón, con amor. No es ausencia de conflictos, es la capacidad de enfrentarlo sin destruirlos, es tender la mano al que se quedó atrás; es como es el pueblo de México: fraterno y solidario.

Desarmarnos no es solo dejar caer el metal al suelo, es también soltar el odio, la venganza, la indiferencia. Es mirar a la otra, al otro y ver a un ser humano, no a un enemigo o a un adversario. Es creer que el amor tiene más fuerza que la violencia, que la palabra tiene más peso que el disparo.

Así que el día de hoy, que es el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, y también celebramos este gran programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, les animo a atender las causas que generan la violencia en todos lados: en las familias, en la comunidad, en las colonias, en nuestro país entero.

Abrazar la bandera de la paz no solo con las manos, sino con los actos; a educar para la convivencia; a sembrar esperanza donde ha crecido la venganza o las opciones de violencia y de muerte.

Que nuestros hijos, hijas, nietos y nietas hablen de este programa como algo indispensable que se hizo en un momento de la historia para el futuro.

Al final, el camino a la felicidad no es el poder del dinero o el poder que proporciona disparar un arma. El camino a la felicidad es la fraternidad y el construir una sociedad justa, libre, democrática, donde nadie viva hambre o nadie viva falta de acceso a la educación, a la salud o al ingreso digno.

El camino de la felicidad es el triunfo de la dignidad sobre el abuso, es el triunfo del abrazo frente al racismo, es el triunfo del respeto frente a la prepotencia, de la inclusión sobre la discriminación, de tender la mano al que se queda atrás, de ofrecer una alternativa de vida sobre una alternativa de muerte, de amar al prójimo, de amar a la familia, de amar a la naturaleza, de amar a la patria.

Eso es “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, la dignidad del pueblo de México.

Muchas gracias a todas y a todos.

MODERADOR: Preside esta ceremonia conmemorativa al Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

MODERADORA: Le acompañan en la línea de honor:

La licenciada Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

MODERADOR: Licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación.

MODERADORA: General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

MODERADOR: Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina y alto mando de la Armada de México.

MODERADORA: Licenciada Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura.

MODERADOR: General de División de Estado Mayor, Hernán Cortés Hernández, Comandante de la Guardia Nacional.

MODERADORA: Monseñor Efraín Hernández Díaz, rector de la Basílica de Guadalupe.

MODERADOR: Monseñor Salvador González Morales, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México y representante de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

MODERADORA: General de División de Estado Mayor, Marco Antonio Álvarez Reyes, Comandante de la 1ª Región Militar.

MODERADOR: Y licenciado Ricardo Janecarlo Lozano Reynoso, alcalde en Gustavo A. Madero.

MODERADORA: De igual forma, contamos con la presencia de invitadas e invitados especiales.

MODERADOR: Generales, comisarios, jefes, inspectores, oficiales, tropa y escala básica pertenecientes al Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

MODERADORA: Representantes de medios de comunicación y quienes nos siguen por internet a través de redes sociales.

Reciban todas y todos, la más cordial bienvenida.

MODERADOR: Hace uso de la palabra, la licenciada Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA: Buenos días a todas y todos.

¡Que viva la Gustavo A. Madero! ¡Que viva la Ciudad de México!

ASISTENTES: ¡Viva!

JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA: Y esta gran ciudad le da la bienvenida a nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Y así, saludamos a todo el equipo del Gobierno de México y vamos a empezar por el anfitrión, que es el alcalde Janecarlo Lozano. Muchísimas gracias, querido alcalde.

Y saludamos a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Gracias, licenciada, por promover estos eventos.

Y por supuesto que aquí en la Basílica, el rector de la Basílica, monseñor Efraín Hernández, muchísimas gracias por su hospedaje en este evento.

Y también quiero saludar a los secretarios de Defensa y de la Marina, un gran reconocimiento a las Fuerzas Armadas del país y a todo el equipo.

Quiero saludar a Claudia Curiel, secretaria de Cultura de la Ciudad, perdón, del país, es que también fue de la Ciudad.

Aquí está nuestra secretaria de Cultura, Ana Francis. Gracias. Y a todo el equipo de secretarios del Gobierno de la Ciudad. Gracias por su presencia.

A todos los vecinos y vecinas.

Al monseñor Ramón Castro también le damos la bienvenida aquí en este evento.

Es un programa el que hoy venimos a festejar en el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, este programa que nació en la Ciudad de México cuando la secretaria de Gobernación, en ese entonces secretaria de Gobierno de la Ciudad, y la Presidenta, que en su momento, jefa de Gobierno, promovieron para salvar vidas, y eso a nivel nacional está teniendo un gran éxito.

Así que “Sí al Desarme, Sí a la Paz”. Hacemos el día de hoy un gran homenaje a esa tarea diaria.

Y estamos convencidas, convencidos, que hay que avanzar hacia una pedagogía de la paz en el país y en la Ciudad de México, que logre sacar de circulación a miles de armas y que logre salvar en el seno de las familias a jóvenes, niñas, niños, que no tengan acceso a ellas y que garanticemos mejores condiciones de vida, de felicidad y de paz.

Esto implica una gran transformación de las conciencias y los gobiernos de la Cuarta Transformación todos los días trabajamos para ello.

Por eso, en esta Ciudad pensamos que construir cultura de paz es construir justicia en la Ciudad; que construir Senderos de Paz en la Ciudad significa también cultura, deporte y atención a las causas justas que provocan las desigualdades.

Así que en la Ciudad tenemos muchos programas que ayudan a construir la paz. Por ejemplo, el programa “Do, Re, Mi, Fa, Sol”, que brinda instrumentos musicales en las escuelas públicas de la Ciudad de México.

Arrancamos ya, con 150 escuelas y próximamente llegaremos a 500 escuelas en este año, para que ningún niño toque un arma, para que los niños toquen instrumentos musicales y construyan la paz.

También estamos echando a andar el programa de Territorios de Paz e Igualdad, que se trata de construir mejores condiciones de vida en los territorios, que implica dotación de servicios, iluminación, empleo, salud.

Empezamos en Mixquic, vamos a Tepito, vamos a Topilejo, Ampliación Selene en Tláhuac y en 30 colonias más, donde estamos trabajando estos grandes Territorios de Paz e Igualdad.

Los PILARES y las Utopías son generadores de paz y convivencia en las comunidades.

Un aplauso a todos los que trabajan todos los días mejorando la vida de las niñas, niños y jóvenes.

También tenemos el programa de Aldea Juvenil, que trata de rescatar a los jóvenes que no queremos que la delincuencia los copte, queremos que transformen su vida, y con el Gobierno de México estamos impulsando este programa.

Así que el día de hoy, aquí, en el corazón de la Ciudad de México, en la explanada de la Basílica, en este corazón damos un mensaje contundente: la construcción de la paz en la Ciudad no se detiene, la construcción de paz en el país continúa. Y esto no es un decreto, es el trabajo diario que se hace desde nuestros gobiernos en distintos frentes.

El objetivo es romper el ciclo de violencia retirando armas que nunca debieron de estar en las calles o en las casas.

Y sabemos que un arma no solo puede arrebatar la vida de las personas, sino que también borra a veces el futuro en una familia, divide comunidades, siembra miedo y rompe la armonía de un barrio o de una colonia.

Por eso, cada arma que se destruye salva una vida, se protege una familia y se protege también el tejido social.

Aquí en la Ciudad, desde que la Doctora Claudia Sheinbaum entró a gobernar, primero como jefa de Gobierno, se ha logrado una disminución histórica en el delito de lesiones por disparo de arma de fuego, lesiones dolosas: se ha disminuido 64 por ciento este delito; 64 por ciento, de 2019 hasta la fecha.

Y guiados por esta ruta y esta estrategia para garantizar más seguridad, esta estrategia que combina: inteligencia, atención a las causas, presencia territorial, fortalecimiento institucional, coordinación entre todos los niveles de gobierno.

Así que en la Ciudad pronto vamos a celebrar el retiro voluntario y la destrucción de mil armas en este año; llevamos 926 armas retiradas en el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, que se hace en conjunto con la Secretaría de Defensa Nacional.

Y de esta manera queremos que las cosas continúen, que la población siga entregando armas a estos espacios que la Iglesia católica nos brinda para poder hacer estos canjes.

Así que, agradecemos a la secretaria de Gobernación y a todas las Secretarías que hoy impulsan este programa.

Miren, cuando hablamos de paz hablamos de atender causas y de hacer justicia, y lo principal es combatir desigualdades para que haya paz en la Ciudad y en este país.

Así que en esta búsqueda por la paz, cuando gobernó el Presidente López Obrador disminuyeron… cientos de miles de personas salieron de pobreza, disminuyó la pobreza.

Presidenta:

En unos cuantos días nos van a dar el resultado de la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto y pronto estaremos festejando más disminución de pobreza, que es el objetivo principal de combatir desigualdades y de construir paz.

Así que un aplauso al gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Un gran aplauso por continuar en estas vías.

Muchísimas gracias a todas y todos.

Bienvenidas y bienvenidos a la Ciudad de México.

Y la queremos más en la Ciudad de México; más eventos, más reuniones, más encuentros con nuestro pueblo.

Muchas gracias.

MODERADOR: La licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación, hará uso de la palabra.

SECRETARIA DE GOBERNACIÓN, ROSA ICELA RODRÍGUEZ VELÁZQUEZ: Muy buenos días tengan todas y todos ustedes.

Con su permiso, señora Presidenta de México, “Presidenta de la paz”, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

Agradezco a monseñor Efraín Hernández Díaz, rector de la Basílica de Guadalupe, su anfitrionía en este recinto tan emblemático para todas y para todos mexicanos.

También saludar a monseñor Salvador González Morales, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México.

Muchas gracias siempre.

Saludar con mucho cariño a nuestra amiga, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.

Por supuesto, al General Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional.

Al Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina.

A la licenciada Claudia Curiel, nuestra compañera del Gabinete Federal, secretaria de Cultura.

Por supuesto, al General Hernán Cortés, Comandante de la Guardia Nacional.

Al General Marco Antonio Álvarez, Comandante de la 1ª Región Militar.

Y también a nuestro amigo el alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano.

A todos los invitados especiales hoy, aparte de miembros de la Iglesia católica, también hay asistentes aquí, pastores evangélicos, a los que les damos la bienvenida; también hay mujeres y hombres empresarios; y también mujeres de aquí de la alcaldía Gustavo A. Madero.

Gracias por recibirnos.

Desde hace 24 años, el mundo celebra el 9 de julio como el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, para hacer frente al tráfico ilícito de esos artefactos.

Según reporta Naciones Unidas, alrededor de mil millones de armas de fuego de bajo calibre circulan en el mundo, de las cuales, el 85 por ciento están en manos de civiles.

México envía hoy un mensaje claro al mundo: Mientras en algunas regiones del orbe la violencia escala, aquí, el pueblo elige construir la paz.

Por ello, regresamos a la Basílica de Guadalupe, tras 180 días de haber iniciado aquí el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, para reafirmar el compromiso de trabajar todos los días por la paz y la tranquilidad de nuestras comunidades.

Con “Sí al Desarme, Sí a la Paz” estamos retirando las armas de fuego, municiones y explosivos de los hogares, de las calles, de las comunidades. Así, se salvan vidas, se previenen accidentes, se evitan tragedias y se cortan ciclos de violencia.

Pero ¿cuáles son los números, los resultados de esta acción?

Hemos estado en la Ciudad de México, en Acapulco, Chilpancingo, San Cristóbal de las Casas, León, Ciudad Juárez, Villahermosa, Celaya, Tijuana, Cuernavaca, Chimalhuacán, Valle de Chalco, Puebla, Salamanca. Y, de enero a julio de 2025, gracias a la confianza de las personas, se han entregado de manera voluntaria y anónima 2 mil 135 armas de fuego, entre estas: mil 585 armas cortas, 550 armas largas; 200 granadas, cartuchos de dinamita, cápsulas fulminantes, 85 mil cartuchos.

Y ahora, decimos:

Gracias a los hombres, a las mujeres, a las madres y abuelas que confiaron en el desarme voluntario, en “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, y decidieron sacar las armas del hogar; porque la paz empieza en casa.

Pero no se trata solo de cifras, sino de vidas humanas. Cada arma entregada representa una tragedia que no ocurrió, una bala que no se disparó, una familia que no tuvo que llorar a uno de los suyos porque no terminó en la cárcel o en el hospital.

Armas de alto poder, como las AK-47, R-15, M-16, que tienen una capacidad de letalidad enorme, ya no representan un riesgo en los hogares de quienes decidieron voluntariamente entregarlas.

Detrás de cada entrega hay una historia que nos conmueve y nos compromete, como esa madre de Tabasco que nos confió con la voz entrecortada que entregaba el revólver heredado de su padre “porque prefiero cuidar a mi hijo, que guardar un recuerdo que puede hacer daño”.

O como ese abuelo, en Coahuila, que nos dijo: “Mi nieto ya me preguntó: ¿cuándo íbamos a echar tiros?, mejor las entrego, antes de que sea tarde”.

Eso es este programa. No solo desactiva armas; desactiva miedos, desactiva tragedias y activa la conciencia colectiva. Es la política de paz, construida desde abajo con manos ciudadanas y con responsabilidad institucional, una política transparente donde cada arma se destruye a la vista de todos, transformando un instrumento de muerte en un símbolo de confianza, en un símbolo de paz.

Hoy, nuestro agradecimiento a la Secretaría de la Defensa Nacional, y al compromiso también de la Iglesia católica por su cercanía con la comunidad; a las Iglesias; a las mujeres, a los hombres, a las niñas, niños, que han dicho: “Sí a la paz”.

A veces nos preguntan si, “¿este programa realmente vale la pena?” Y la respuesta es contundente: “sí, sí vale la pena”. Si solo hubiera sido salvar una sola vida, bien vale la pena el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”.

Por eso, el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum lo lleva a cabo a través de un territorio y de la frase: “Más territorio, menos escritorio”.

Por eso, decimos que es la “Presidenta de la paz”, Claudia Sheinbaum es la Presidenta de la paz.

Hoy muchas gracias a todos los que participan en los programas del Gobierno de México, del gobierno de la Ciudad, a los secretarios del gobierno de la Ciudad, del Gobierno Federal, a los subsecretarios también, que están hoy aquí, y a todo el equipo de la Secretaría de Gobernación. Muchas gracias por todo su trabajo.

Gracias que nos permiten servirles y trabajar para ustedes.

MODERADORA: Hace uso de la palabra, el General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional.

SECRETARIO DE LA DEFENSA NACIONAL, RICARDO TREVILLA TREJO: Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas.

Integrantes del presídium.

Representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Muy buenos días a todas y a todos.

Hoy conmemoramos el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego. Es motivo de satisfacción encontrarnos en este significativo lugar para muchas y muchos mexicanos, porque con este acto se reafirma el compromiso del Gobierno de la República, Fuerzas Armadas, y principalmente de la sociedad en su conjunto, para retirar voluntariamente todo tipo de armamento de nuestros entornos.

Como todos sabemos, la seguridad es la condición esencial que impulsa nuestro potencial y desarrollo. Y esta necesidad, sin duda, surge del requerimiento social para el ejercicio pleno de nuestros derechos.

Esta condición se logra de muchas maneras, siendo una de ellas la entrega voluntaria de armas de fuego, la que se realiza con la colaboración de las autoridades de los tres niveles de gobierno, organizaciones religiosas y de la iniciativa privada, destacando la cooperación de los ciudadanos con resultados muy satisfactorios.

Durante la presente administración, por instrucciones de la Presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, este programa tuvo un nuevo impulso de la mano de la Secretaría de Gobernación con la campaña “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, cuya esencia se basa en la participación social y tiene como finalidad contribuir en la disminución de los delitos de alto impacto, retirando las armas de las calles.

Esta campaña ha sido sumamente efectiva porque, además de evitar que con las armas se causen accidentes lamentables o que sean el medio para cometer actos delictivos, permite crear conciencia entre la sociedad respecto a los peligros asociados con el mal uso de las armas de fuego.

En este sentido, también se atienden las causas que generan violencia con el intercambio de juguetes bélicos por juguetes educativos, para que nuestras niñas y niños crezcan con el juego sano e interactivo, pero, sobre todo, con una ideología de paz.

Si bien, con este programa, en la presente administración hemos logrado el canje y destrucción de más de 2 mil armas, 3 mil cargadores, 169 mil 800 cartuchos y 387 granadas, también debemos tomar en cuenta que con la destrucción de estas armas: hemos reducido la violencia, hemos recuperado entornos para nuestra juventud. En otras palabras, hemos salvado vidas.

Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas:

Las mujeres y hombres que integramos el Ejército, la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional, le expresamos nuestra gratitud y reconocimiento por su excelente disposición para fortalecer aún más esta causa común, que promueve la participación voluntaria de todos, brindando un incentivo de seguridad y tranquilidad a las familias mexicanas.

También expresamos nuestro reconocimiento a la Secretaría de Gobernación, a las autoridades estatales y municipales porque, desde el ámbito de su competencia, promueven e impulsan el canje de armas para su posterior destrucción.

Gratitud que extendemos a la iniciativa privada y a la Iglesia católica, por su amplia participación en este importante programa en beneficio colectivo.

Pero, de manera especial, patentizamos nuestro agradecimiento a la sociedad en general, que ha demostrado gran interés y colaboración en el canje de armamento.

Esta suma de voluntades es la que motiva a los integrantes del Ejército, la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional a trabajar de manera coordinada y conjunta con la sociedad y gobiernos, porque sabemos que está en juego el bienestar de las mexicanas y mexicanos, y el progreso nacional.

Esta suma de voluntades nos deja claro que el esfuerzo conjunto hacia un mismo objetivo nos está permitiendo forjar el México que habremos de heredar a las nuevas generaciones: el México con seguridad, justicia y paz, el México que todos juntos estamos construyendo.

Muchas gracias.

MODERADORA: La licenciada Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, hará uso de la palabra.

SECRETARIA DE CULTURA, CLAUDIA CURIEL DE ICAZA: Muy buenos días a todas y a todos.

Con el permiso de la Presidenta de México, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

Saludo con mucho cariño y de manera particular, a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.

A la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.

Al General secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo.

Al rector de la Basílica de Guadalupe, monseñor Efraín Hernández Díaz.

Así como a todos y todas, los integrantes del presídium.

Hoy en este Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego es una fecha importante que nos convoca a pensar de manera profunda sobre la responsabilidad colectiva para construir un país seguro, humano y, por supuesto, justo.

En este contexto, la cultura y el arte como parte integral de una estrategia de atención a las causas se convierten, sin duda, en herramientas esenciales de transformación social, porque es justamente a través de la creación colectiva y artística como podemos reimaginar otros mundos posibles repensar y reconfigurar nuestra realidad.

En este sentido, y en el marco de este día, a través de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y en alianza con la Secretaría de la Defensa Nacional, abriremos una convocatoria, que se lanzará en octubre de este año, dirigida a artistas visuales para resignificar armas incautadas por la Sedena, las cuales serán completamente desmanteladas para que se puedan intervenir y crear esculturas y objetos artísticos.

Tenemos la convicción de que la comunidad artística tiene muchísimo que aportar en la construcción de una cultura de paz y en su capacidad para subvertir el lenguaje de la violencia en lenguaje de paz y esperanza.

Los objetivos de esta convocatoria, desde una perspectiva sensible, responsable y crítica son:

Generar ejercicios de Transformación simbólica y material donde el arte sea vehículo para despojar la función primaria de las armas.

Replantear su identidad como artefactos bélicos, y reconvertirlas en material de reflexión y de memoria.

Así, también, como testimonios sensibles del presente y futuro que deseamos a través de los jóvenes, para que la ciudadanía y las generaciones venideras ejerzan plenamente su derecho fundamental a una vida sin violencia.

Por otro lado, cabe mencionar que esta iniciativa promoverá prácticas de arte público que apuesten por el compromiso social y la participación colectiva, como parte fundamental de este proceso creativo.

Las piezas creadas serán la expresión material de la voluntad e interés de las comunidades artísticas para contribuir a la interrupción del ciclo de violencia, mediante acciones poéticas y reparadoras como nuevas formas de resistencia y sanación colectiva, las cuales se exhibirán públicamente como un gesto simbólico de resignificación.

Para que la paz se materialice, son necesarias acciones cotidianas, compartidas, de incidencia social.

El Gobierno de México, a través de sus dependencias, refrenda su compromiso con el desarme, la erradicación de la violencia.

Transformar las armas en arte es un paso de muchos que estamos dando para construir la cultura de paz.

Las y los invito a seguir esta convocatoria que lanzaremos próximamente y que el siguiente año podamos presentar todas estas esculturas a través de una creación colectiva.

Muchísimas gracias.

Muy buenos días a todas y a todos.

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